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miércoles, 4 de marzo de 2026

María Blanchard. Coartada artística y feminista. Santander 2024



La comulgante. María Blanchard. Museo Reina Sofía
María Blanchard et moi, con La Comulgante en el Museo Reina Sofía, en Madrid


No era esta vez una coartada literaria, como suele ocurrir, en la que pensé al organizar el viaje a Santander, sino una coartada artística y, sobre todo, feminista. La vida de María Blanchard, tan intensa como su pintura, me llamó la atención y decidí seguir su rastro por la ciudad donde había nacido en 1881. Me lo tomé como un juego, como una caza del tesoro. La primera pista era, por supuesto, la casa natal en la calle Santa Lucía, con una de esas placas conmemorativas, “Aquí nació…” y después el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo



Casa natal de María Blanchard en Santander

Calle Santa Lucía de Santander
Aquí nació...


Pero el verdadero flechazo, que me convirtió en fan total de Blanchard, apareció por casualidad en el centro de Santander, en esa joya de librería que es Gil, Premio Zenda Librería 2023-2024. En sus expositores encontré un librito diminuto —una de esas perlas de Casimiro Libros— que parecía firmado por Lorca, pero no era del todo así: eran breves textos de amigos y escritores que conocieron bien y apreciaron aún más a María. Y ahí, en esas mínimas páginas  pude comprobar que estaba ante una mujer fuera de su tiempo, una de esa mujeres que no caben en una etiqueta.



Compré este librito sobre María Blanchard en la Librería Gil de Santander
Compré este librito en la Librería Gil de Santander

Desde entonces no he dejado de leer sobre ella; de escuchar conferencias en YouTube y de buscar libros en las bibliotecas… Así descubrí que había sido una de las grandes del cubismo. La han llamado “cubista invisible”, “mujer a destiempo”, “pintora adelantada a su tiempo”, “pintora a pesar del cubismo”, “la gran dama del cubismo”. Murió en París en 1932, con apenas 51 años, y durante décadas su nombre quedó relegado a un discreto segundo plano. En los años ochenta, por fin, empezó a ser valorada y aparecieron investigadores y estudiosos de su obra y de su vida. Y vinieron conferencias y exposiciones como la que se inaugura en mi ciudad, Badajoz, el próximo día 6 de marzo, en el Museo de Bellas Artes y que se podrá visitar hasta el 14 de junio de 2026. ¡No pienso perdérmela!



Invitación. Exposición Temporal.  María Blanchard en el MUBA de Badajoz



María Blanchard nació en una familia culta y burguesa, hija y nieta de periodistas — padre y abuelo habían fundado sendos periódicos en Santander— siendo alentada desde niña a pintar. Se formó, siempre con los mejores maestros, en Madrid y mas tarde en París donde encontró su verdadero lugar entre las vanguardias. Compartió cafés y conversaciones con Juan Gris, Diego Rivera y Angelina Beloff, grandes amigos todos ellos. En España, la cifoescoliosis de nacimiento que le deformaba la espalda la convirtió demasiadas veces en blanco de burlas; en París, sim embargo, fue acogida y valorada. Quizá por eso su pintura tiene esa mezcla de fuerza y melancolía que la caracteriza.


Mujer con abanico. María Blanchard en el Museo Reina Sofía.

Mujer con abanico. Museo Reina Sofía


En 2032 se cumplirán 100 años de su muerte. Ojalá para entonces su nombre suene tan alto como los de sus compañeros de generación. Por mi parte, le dedico este pequeño homenaje, nacido entre paseos por Santander y lecturas encontradas.


Y si pasas por Badajoz esta primavera, no dejes de visitar a mi amiga María Blanchard.


Pilar Otano Cabo

Badajoz, marzo de 2024


lunes, 10 de abril de 2023

Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época

Va a hacer un año, en mayo de 2022, que mi amiga Carmen me hizo un regalo. Uno especial, de los que hacen tejer hilos invisibles entre las personas. 

Cuando llegué a su casa, Carmen tenía en la mesa de su salón toda la artillería pesada con la que estaba trabajando y que iba a compartir conmigo. De su abuelo, el admirado Adelardo Covarsí, se ha hablado mucho y se ha escrito más, pero lo que estaba sobre aquella mesa abría otra interesante ventana. 

En primer lugar, por la historia inesperada que había detrás de todas aquellas maravillosas revistas que tenía ante mis ojos. Había sido uno de esos asombrosos hallazgos que a veces ocurren y nos maravillan y que con el que Carmen Covarsí se había topado al deshacer la casa de su madre. ¡Qué momentos más difíciles son esos en los que tienes que decidir qué hacer con los recuerdos de toda la vida de tus mayores! 

Pues bien, podía parecer algo sin importancia, podía haber pasado desapercibido; era sólo una bolsa, una bolsa con papeles sin un aspecto especial, ni un aviso que dijera: ¡Atención, tesoro! 

Porque, efectivamente, lo que la nieta de Adelardo Covarsí había encontrado  en la casa de su madre era un auténtico tesoro, un valioso hallazgo no sólo para la familia, sino también para el amplio mundo del arte. Eran revistas, publicadas durante los primeros años del siglo XX, en las que se reseñaban, con infinitos elogios, muchas de las obras del pintor. Publicaciones, además, de una extrema calidad, tanto de impresión como de contenido. Con la curiosidad de contener anotaciones y comentarios escritos a mano por el propio reseñado. 

Allí anduvimos las dos, mano a mano, leyendo esas crónicas maravillosas de la pintura del Adelardo Covarsí de la época. Sentí tal respeto hacia esa intimidad que no fui capaz ni de hacer una foto y, al salir de su casa, casi no recordaba los nombres de las revistas. Eso era lo menos importante. 

Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época
(
Catálogo)

Me emocionó, sobremanera, que Carmen quisiera compartir conmigo tal hallazgo, esa parte de la íntima memoria familiar. Y, ahora, un año mas tarde, todos podemos disfrutar de esas publicaciones en la exposición que se inauguró el 17 de marzo en el MUBA (Museo de Bellas Artes de Badajoz): Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época.

La exposición está increíblemente bien montada. Podemos ver una importante selección de aquellas publicaciones, acompañadas por las obras que ilustran los artículos. Obras procedentes del mismo MUBA, de la colección de la Asamblea de Extremadura, así como de colecciones particulares, tanto de familiares como de personas ajenas a la familia. A lo largo del recorrido podemos apreciar las numerosas publicaciones en las que se elogia a nuestro protagonista. Están todas las de la época: Vida Artística, Mundo Nuevo, El Año Artístico, Arte y Sport, La Ilustración Española y Americana, Por esos Mundos, La Esfera, ABC, Blanco y Negro…. 






Están los catálogos de las exposiciones en las que participa en Madrid, Barcelona, Londres, París o Buenos Aires; así como las medallas que consigue. Imposible detallar todo aquí, en unas pocas líneas, les invito a visitar la exposición para comprobarlo. Merece mucho la pena, yo he aprendido y disfrutado mucho con ella. 

Hay una parte de la exposición que me ha emocionado. Es la que cuenta la afición de Adelardo Covarsí por las postales. Ya he contado alguna vez como me gusta enviar postales a los nietos desde los lugares a los que viajamos, así que la costumbre del pintor de enviar postales a su familia me interesó sobremanera. Son tarjetas postales de las obras de arte que visita en diferentes ciudades europeas, con interesantes anotaciones. Al volver a España, confeccionaba álbumes con todas ellas, álbumes que podemos ver en la exposición.  

El círculo se cerró perfectamente la otra mañana. Hace unos días, tomando un café, Carmen me ha hecho otro emocionante regalo: página a página hemos estado comentando el catálogo de la exposición. He aprendido de la vida de Adelardo Covarsí, de su mundo, de sus actividades, de su familia, de sus viajes, de su obra… Un catálogo muy completo y muy bien documentado.


Una curiosidad. Abre la exposición un cuadro titulado España, 1935 y que cuando se lo encargó la Diputación Provincial se llamó Alegoría de la República. Junto al cuadro se exhibe una fotografía con los colores que tendría la  bandera antes de ser retocada en 1936...

España, 1935 o Alegoría de la República
España, 1935 ( Alegoría de la República en su nombre original)


Solo me resta agradecer a Carmen Covarsí Rojas la excelente iniciativa y el gran trabajo que ha llevado a cabo. Gracias también al MUBA y a Víctor Martín. La exposición estará abierta hasta junio. No se la pierdan. Del 17 de marzo al 04 de junio de 2023.


Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época


Pilar Otano Cabo. 

Badajoz, marzo de 2023


lunes, 16 de septiembre de 2019

La masacre de Sabra y Chatila

... en el MUBA de Badajoz

El MUBA, Museo de Bellas Artes de mi ciudad, Badajoz, organiza muchas actividades. Las ciudades pequeñas tienen mucha vida, no se crean. Y hace tres años, en 2016, hubo una conferencia sobre la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Era a cuento de una exposición de tapices que estaba teniendo lugar en el museo.


“La masacre de Sabra y Chatila”
“La masacre de Sabra y Chatila” de Dia Al-Azzawi (Tate Modern, Londres)

En aquella conferencia quedé impactada por uno de los tapices que estaban confeccionando en ese momento en la fábrica. Sobre todo por la historia que llevaba detrás y su significado. Se trataba de reproducir una impresionante obra del iraquí Dia Al-Azzawi (Bagdad,1939), que expresa la terrible matanza de civiles palestinos en los campos de refugiados de Beirut en 1982. “La masacre de Sabra y Chatila” refleja las escenas de caos y horror que vivió la población aquellos días de septiembre. El mismo Azzawi cuenta cómo se ve influenciado por el Guernica de Picasso, al que sin duda recuerda, con el lienzo lleno de símbolos tan simples y tan expresivos.

¿Y por qué un tapiz?

Pues porque resulta que el enorme cuadro de Al-Azzawi (7,5 x 3 metros) está hecho sobre un papel de tipo ácido y su fragilidad tiene de los nervios a la Tate Modern de Londres, que es la dueña de la obra. Así que Ramzi Dalloul, un mecenas y coleccionista de arte libanés, decidió hacer una réplica tejida del cuadro de Azzawi. A mí me parece una tarea de lo mas difícil, pero a ellos no, y lo demostraron. Todo el personal de la Real Fábrica de Tapices se esmeró de lo lindo y tras cuatro años de trabajo, terminaron en 2018 su tapiz para el “cliente libanés”.


Real Fábrica de Tapices de Madrid. Presentación del tapiz en 2018

 La razón del encargo era contribuir a que no se olviden los terribles días que pasaron en Sabra y Chatila. Se supone que el tapiz va a circular por distintos museos. He leído que uno de ellos sería el Museo Reina Sofía de Madrid, para posar junto a su hermano Guernica. No sé si es cierto, intentaré averiguarlo.

Hoy es 16 de septiembre cuando comenzó la matanza que duró casi tres días, y con esto quiero contribuir a que no se olvide esta historia. Me ha gustado el texto de Jean Genet, que estaba en Beirut en ese momento y escribió Cuatro horas en Chatila”, un testimonio políticamente contundente y de una belleza sobrecogedora. 


 Alberto Cortez hizo una canción a Sabra y Chatila...



Pilar Otano Cabo
Badajoz (España)
16 de agosto de 2019