viernes, 28 de julio de 2017

Yo uso marcapáginas. ¿Y tú?

Me gusta leer y no va conmigo el dilema de si libro electrónico o libro en papel porque uso los dos. Cada uno tiene su momento en el día; además, dependiendo del tipo de lectura, recurro a uno o a otro.

Yo uso marcapáginas
Algunos marcapáginas de mi colección


Donde si que me posiciono es en lo de subrayar los libros, siempre que sean míos, claro. Los destrozo a colorines, aunque suelo usar lápiz la mayor parte de las veces.

Pero lo que odio con todas mis fuerzas es encontrar un libro con las esquinas dobladas para marcar el punto de lectura. ¡No se me ocurre hacerlo ni en mis propios libros! Que para eso hay unos marcapáginas de lo más monino, o simplemente el tique de compra de la frutería; cualquier cosa menos doblar la esquina.

Y es que hoy me ha vuelto a pasar con un libro “nuevo” de la Biblioteca Pública (me gustan las bibliotecas y las frecuento con asiduidad). Quien hubiera leído el libro en cuestión antes que yo, ha parado tropecientas mil veces y da penita ver como han quedado las esquinas del libro.

¡¡¡Por favor, usa marcapáginas, que los libros de las bibliotecas públicas son de todos!!! 

Badajoz, 28 de julio de 2017



sábado, 22 de julio de 2017

A Tarantino le gusta Modestie Blaise

Se me acumula el trabajo porque una cosa me lleva a otra y no me dan tregua. Y… ¡vaya casualidad que casi todo me hace aterrizar en un libro!



La cosa es que hace unos días han reestrenado “Pulp Fiction” en las salas comerciales. La excusa es los 25 años de Tarantino en el cine. No fue con esta peli, fue con “Reservoir Dogs”, pero les parecería que ésta iba a tener más tirón. Y claro, allí nos plantamos en los Cines Conquistadores de Badajoz. Pantalla grande, versión original, poquita gente y silenciosa. Todo un lujo. Además, como casi todos los espectadores eran gente muy joven, me sentí aliviada pues pensé que no todo estaba aún perdido. 


La peli me gustó mucho, más aún que las otras veces que la había visto.  Me pareció más divertida y más inteligente aún si cabe. Así que poco más se puede decir de Pulp Fiction “a estas alturas de la película”.

Pero lo que iba a contar es la lectura a la que me llevó Pulp Fiction. Tengo la costumbrita..., no sé si buena o mala, de leer todo lo que se me pone a tiro. Por eso, no se me escapó el título de la novelita que John Travolta / Vincent Vega estaba leyendo en dos momentos: en una ocasión sentado en un retrete y en otra, saliendo de otro retrete. Me llamó la atención: MODESTY BLAISE y me puse en modo “caza y captura”.


Modesty Blaise nació como tira cómica en el diario londinense Evening Standard, para ser una réplica femenina de James Bond. Era el año 1963 y tanto en el cine como en los cómics se habían puesto de moda los agentes secretos a cuento del espionaje en la Guerra Fría. Las historietas duraron hasta 2002. ¡¡¡Exitazo total!!!

Modesty Blaise en los 50 años de su publicación
Primera novela de la serie

Lo que Vincent Vega y yo hemos leído es la primera novela que surgió de esas viñetas y me ha entretenido este verano. Pero Modesty Blaise es más que una réplica de 007. Tiene un pasado difícil, nada que ver con el señorito Bond; sabemos que apareció sola en un campo de refugiados en Grecia durante la Segunda Guerra Mundial (¡qué actual, no?) y que su autor, Peter O’Donnell, se basó en una niñita real que conoció en la guerra. Modesty aprendió a sobrevivir, a luchar y a defenderse, llegando a liderar una organización criminal, “La Red”, que le dio dinero suficiente par darse la gran vida retirada del mundo de la delincuencia.

Modesty es inteligente, fuerte, ágil, sigilosa, con una gran capacidad mental y de lucha. Es guapa, joven y sexy. Pero, sobre todo, es independiente y carece de la sumisión que tienen otros personajes femeninos de la época. En las historietas del periódico y en las novelas es reclutada junto a su compañero y sólo amigo, Willie Garvin, por el Servicio Secreto británico. Así y todo, ella va a su bola y hace lo que le da la gana. 

Un detalle, no bebe Dry Martini, ni agitado ni removido, bebe tinto de la casa. ¡Me encanta! Y ahora que hablan de Charlize Theron como posible 007 femenina, es momento de rescatar a Modesty Blaise.

Ha sido una lectura curiosa.


Película de 196e con  Monica Vitti, Terence Stamp, Dirk Bogarde,
La peli no me ha gustado mucho, demasido pop y psicodélica.

Badajoz, julio de 2017


jueves, 6 de julio de 2017

Los Durrels, Corfú y yo


‘Vivir en Corfú era como vivir en medio de la más desaforada y disparatada ópera cómica’
Gerald Durrell, "Mi familia y otros animales"

Tengo una lista, cada vez más larga, de lugares a los que me gustaría viajar. Corfú ocupa el primer puesto desde hace ya demasiados años, incluso compré la guía de viajes correspondiente hace más de diez. El caso es que, por lo que sea, ese viaje sigue aplazado. No me importa, porque algún día caerá y como el interés va creciendo, estoy segura que ese día lo disfrutaré aún más. 

Gerald Durrell
Edición de 1983

Todo se remonta a los años ochenta -una tiene ya una edad! - y a la familia Durrell. Había leído al mayor de los hermanos a Lawrence, con su Cuarteto de Alejandría y su Quinteto de Avignon. Muy serio él y muy experimental, este Larry era de lo más en aquella época. Y a través de él conocí a su hermano, Gerald

De Gerald Durrell leí entonces un par de libritos deliciosos que me hicieron reír y con los que disfruté un montón: “Mi familia y otros animales” y “Bichos y demás parientes”, los dos primeros libros de su Trilogía de Corfú. El primero me hizo formar parte de su excéntrica familia y enamorarme de Corfú. 

Gerald Durrell
Trilogía de Corfú (dos de tres)

Nos cuenta Durrel en “Mi familia y otros animales” los cinco años que pasaron en la isla griega en los años treinta. La madre, viuda, y los cuatro hijos llegan a la isla huyendo del “maldito clima” inglés. En realidad, al tiempo que buscaban el solecito mediteráneo, buscaban sobrevivir lo mejor posible con la escasa pensión de la madre lejos de las miradas acusadoras de la pacata sociedad británica de la época. 


El libro es divertido y disparatado. Cada miembro de la familia es descrito con un tremendo sentido del humor, pues les pasa cada cosa…, y todo a los ojos de un niño de diez años. Gerald vive feliz en la isla, no va al colegio y lo educan en casa entre unos y otros que le enseñan a amar a los bichos, convirtiéndose así en todo un naturalista, una especie de Rodríguez de la Fuente inglés. El libro consigue meter de cabeza sus lectores en el mundo del bicherío y de hacernos amar a esa preciosa isla.




Y todo esto me lo ha recordado un programa de la madrugada de Radio 3“Todos somos sospechosos , que escucho a veces en su podcast durante mi caminata mañanera. Laura González y nuestro amigo americano, Bill Cole suelen hablar de pelis o de series y esta vez tocaba hablar de “The Durrells”, serie de 2016 de la televisión inglesa que está basada en “Mi familia y otros animales”. Tiene muy buena pinta y con lo que me gusta el libro y Corfú, ya estoy desando que la podamos ver en España. Creo que vaya ser Filmin quien la emita, pero me han dicho que aún no tienen fecha. Ya están tardando.