lunes, 10 de abril de 2023

Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época

Va a hacer un año, en mayo de 2022, que mi amiga Carmen me hizo un regalo. Uno especial, de los que hacen tejer hilos invisibles entre las personas. 

Cuando llegué a su casa, Carmen tenía en la mesa de su salón toda la artillería pesada con la que estaba trabajando y que iba a compartir conmigo. De su abuelo, el admirado Adelardo Covarsí, se ha hablado mucho y se ha escrito más, pero lo que estaba sobre aquella mesa abría otra interesante ventana. 

En primer lugar, por la historia inesperada que había detrás de todas aquellas maravillosas revistas que tenía ante mis ojos. Había sido uno de esos asombrosos hallazgos que a veces ocurren y nos maravillan y que con el que Carmen Covarsí se había topado al deshacer la casa de su madre. ¡Qué momentos más difíciles son esos en los que tienes que decidir qué hacer con los recuerdos de toda la vida de tus mayores! 

Pues bien, podía parecer algo sin importancia, podía haber pasado desapercibido; era sólo una bolsa, una bolsa con papeles sin un aspecto especial, ni un aviso que dijera: ¡Atención, tesoro! 

Porque, efectivamente, lo que la nieta de Adelardo Covarsí había encontrado  en la casa de su madre era un auténtico tesoro, un valioso hallazgo no sólo para la familia, sino también para el amplio mundo del arte. Eran revistas, publicadas durante los primeros años del siglo XX, en las que se reseñaban, con infinitos elogios, muchas de las obras del pintor. Publicaciones, además, de una extrema calidad, tanto de impresión como de contenido. Con la curiosidad de contener anotaciones y comentarios escritos a mano por el propio reseñado. 

Allí anduvimos las dos, mano a mano, leyendo esas crónicas maravillosas de la pintura del Adelardo Covarsí de la época. Sentí tal respeto hacia esa intimidad que no fui capaz ni de hacer una foto y, al salir de su casa, casi no recordaba los nombres de las revistas. Eso era lo menos importante. 

Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época
(
Catálogo)

Me emocionó, sobremanera, que Carmen quisiera compartir conmigo tal hallazgo, esa parte de la íntima memoria familiar. Y, ahora, un año mas tarde, todos podemos disfrutar de esas publicaciones en la exposición que se inauguró el 17 de marzo en el MUBA (Museo de Bellas Artes de Badajoz): Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época.

La exposición está increíblemente bien montada. Podemos ver una importante selección de aquellas publicaciones, acompañadas por las obras que ilustran los artículos. Obras procedentes del mismo MUBA, de la colección de la Asamblea de Extremadura, así como de colecciones particulares, tanto de familiares como de personas ajenas a la familia. A lo largo del recorrido podemos apreciar las numerosas publicaciones en las que se elogia a nuestro protagonista. Están todas las de la época: Vida Artística, Mundo Nuevo, El Año Artístico, Arte y Sport, La Ilustración Española y Americana, Por esos Mundos, La Esfera, ABC, Blanco y Negro…. 






Están los catálogos de las exposiciones en las que participa en Madrid, Barcelona, Londres, París o Buenos Aires; así como las medallas que consigue. Imposible detallar todo aquí, en unas pocas líneas, les invito a visitar la exposición para comprobarlo. Merece mucho la pena, yo he aprendido y disfrutado mucho con ella. 

Hay una parte de la exposición que me ha emocionado. Es la que cuenta la afición de Adelardo Covarsí por las postales. Ya he contado alguna vez como me gusta enviar postales a los nietos desde los lugares a los que viajamos, así que la costumbre del pintor de enviar postales a su familia me interesó sobremanera. Son tarjetas postales de las obras de arte que visita en diferentes ciudades europeas, con interesantes anotaciones. Al volver a España, confeccionaba álbumes con todas ellas, álbumes que podemos ver en la exposición.  

El círculo se cerró perfectamente la otra mañana. Hace unos días, tomando un café, Carmen me ha hecho otro emocionante regalo: página a página hemos estado comentando el catálogo de la exposición. He aprendido de la vida de Adelardo Covarsí, de su mundo, de sus actividades, de su familia, de sus viajes, de su obra… Un catálogo muy completo y muy bien documentado.


Una curiosidad. Abre la exposición un cuadro titulado España, 1935 y que cuando se lo encargó la Diputación Provincial se llamó Alegoría de la República. Junto al cuadro se exhibe una fotografía con los colores que tendría la  bandera antes de ser retocada en 1936...

España, 1935 o Alegoría de la República
España, 1935 ( Alegoría de la República en su nombre original)


Solo me resta agradecer a Carmen Covarsí Rojas la excelente iniciativa y el gran trabajo que ha llevado a cabo. Gracias también al MUBA y a Víctor Martín. La exposición estará abierta hasta junio. No se la pierdan. Del 17 de marzo al 04 de junio de 2023.


Adelardo Covarsí. Un artista a través de las publicaciones de su época


Pilar Otano Cabo. 

Badajoz, marzo de 2023


viernes, 24 de marzo de 2023

Algo más que un hotel en Atenas

Cuando preparo un viaje, acudo a algunos escritores de cabecera que nunca fallan. En este caso, en nuestra escapada griega de 2023, Manu Leguineche me había contado al oído historias fabulosas del Hotel Grande Bretagne, en Atenas.


El hotel no está en absoluto adecuado a nuestro presupuesto, pero la historia que encierran sus paredes es muy interesante porque son, al tiempo, pequeñas historias e Historia con H mayúscula. Así que ¡había que ir!


Hotel Grande Bretagne en la Plaza Syntagma de Atenas
Hotel Grande Bretagne
 Plaza Syntagma de Atenas

Leyendo esas páginas de Hotel Nirvana. La vuelta a Europa por los hoteles míticos y sus historias he aprendido algo más sobre Grecia. Dice Manuel Leguineche que aquí han nacido y caído gobiernos; y por el Grande Bretagne han pasado demócratas y dictadores, estadistas y aventureros. Los periodistas, si pegaban la hebra y aguzaban el oído, encontraban noticias jugosas que enviar a sus periódicos. Nido de espías, ha vivido la ocupación nazi y ha acogido refugiados de alto standing bajo la protección de las tropas británicas. Allí se han celebrado bodas y entierros muy reales. El Grande Bretagne era terreno neutral, algo por encima de los partidos. Leguineche dice que es algo más que un hotel.


Pues a lo que iba. Con estos mimbres lectores, íbamos un domingo de marzo a “intentar” entrar en el hotel. Son estrictos a la hora de permitir el paso a los turistas/mirones, pero había que intentarlo. No pretendía tomar el sofisticado coctel Grande Bretagne, claro: angostura, una tercera parte de ginebra, dos terceras partes de aguardiente de albaricoque y una gota de jugo de limón. Pero, al menos, un cafelito.


Pero no pudimos ni intentarlo. El hotel estaba casi blindado. Una vez más, el Grande Bretagne estaba siendo testigo de la historia de Grecia. El terrible choque de trenes ocurrido unos días antes había llevado a los griegos a la indignación total y a masivas protestas por todo el país. En Atenas, la Plaza Syntagma es la que acoge siempre las manifestaciones y aquí, justo, es donde está nuestro protagonista. Así que lo único que conseguimos fue respirar el humo que los antidisturbios emplearon para disuadir a los rezagados de la protesta. Aunque he de decir que hemos visto unas pocas de manifestaciones esos días tanto en Atenas como en distintas ciudades griegas y todas han sido muy pacíficas.



Manifestación en la Plaza Syntagma de Atenas
Manifestación en Patras (Grecia) por el choque de trenes


En fin, que ante esa tesitura pensé en una mujer que fue asidua del hotel, la gran Melina Merkouri. Así que aquí ando, a ver alguna de sus películas que, por cierto, están en YouTube. Empezaré por Nunca en domingo (1960) para escuchar el clásico Los chicos del Pireo.




El Grande Bretagne ha visto discurrir por sus salones la historia moderna de Grecia al lado de Syntagma, la plaza de las tres mil sillas, junto al palacio real. El edificio ocupa un amplio chaflán de la plaza, con sus balaustradas policromas de hierro forjado. Es el ágora, con sus sillas y sus quioscos, una institución griega, ese quiosco cajón de sastre en el que el viajero puede encontrar de todo.

                                                                                                   Hotel Nirvana

                                                                                                            Manuel Leguineche (1999)



Pilar Otano Cabo

Badajoz (España) 

marzo 2023


domingo, 15 de enero de 2023

Una Premio Nobel en mitad del campo



También busqué coartadas literarias en nuestro viaje a Suecia del último verano, el de 2022. Digo coartadas, en plural, porque hubo alguna más, además de esta Premio Nobel de Literatura que traigo aquí hoy (la primera mujer en obtenerlo, en 1909). Y como me gusta conocer las casas de los escritores, teníamos la de Selma Lagerlöf en nuestra lista de lugares a visitar.


Mårbacka, la casa de Selma Lagerlöf
Mårbacka, la casa de Selma Lagerlöf.
 Premio Nobel de Literatura en 1909.


Y sí, la casa de Selma estaba en mitad del campo 


Estábamos cruzando Suecia de este a oeste, desde Estocolmo a Goteborg en el coche que habíamos alquilado. El objetivo era pasar unos días en esa parte del país que con frecuencia queda fuera de los circuitos turísticos no suecos.


Hicimos un montón de paradas, estableciendo el alojamiento intermedio en Karlstad. Fue desde allí, por carreteras más que secundarias, desde donde fuimos a Mårbacka, la casa de Selma Lagerlöf. Es una casa de madera, no demasiado grande y cuando nos contaron su historia me pareció una casa bumerán. 

Me explico, esa es la casa donde Selma nació y vivió hasta los 23 años, momento en que fue a estudiar a Estocolmo. Cuando murió su padre, la familia se vio obligada a vender Mårbacka. Sin embargo, cuando Selma tuvo éxito como escritora y ganó el Nobel dispuso de  suficiente dinero para comprar tanto la casa, como las tierras a su alrededor. Vamos, una casa de ida y vuelta. Le honra.


Su escritura


De su obra sólo conocía “El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia” (1906-1907). Son dos tomos que tenemos en casa, de una colección de Planeta de 1987 que se llamaba “Biblioteca mundial de grandes aventuras”. Era una colección de lecturas juveniles muy interesante. Parece que fue una especie de texto escolar para que los niños de la época aprendieran la geografía de Suecia. Ahora hay una edición ilustrada preciosa.




¿Será Martín el ganso que nos recibió en la entrada de la casa?


Martín es el ganso que acompaña a Nils en su viaje por Suecia
"El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia".
                                             Biblioteca mundial de grandes aventuras. Planeta.

                                          


Antes del viaje pensé leer algo más, pero cuando buscaba en la Biblioteca Pública de Badajoz “La saga de Gösta Berling” encontré la peli, muda, de 1924. La traje a casa porque me llamó mucho la atención que la protagonista fuera Greta Garbo, desconocida por aquel entonces. Esa copia en DVD es muy mala, pero en YouTube se puede ver con más calidad. 


Volviendo a la casa, a Mårbacka


Hicimos la típica visita guiada y fue muy interesante porque aprendí que Selma Lagerlöf, además de escritora de éxito, gestionó la granja de Mårbacka con muy buena mano. Dio trabajo a muchos lugareños, quienes tenían derecho a un seguro de salud y de pensión. 


Exposición de la vida y obra de Selma Lagerlöf, en Mårbacka


Debo admitir que una de las cosas que más me gusta de las casas son las cocinas. Son el corazón de una casa. En la cocina de Selma disfruté con la AGA que tanto me gusta. Debía ser una de las primeras que se fabricaron, regalo de su inventor en 1912, otro premio nobel sueco, este de física, Gustaf Dalén. Se siguen vendiendo ahora estas cocinas, estando muy de moda en los países nórdicos y a mí no me importaría tener una, -¡pero tienen un precio!-. 


La cocina de Mårbacka, con su magnífica AGA.
(foto de la web de M
årbaka)

También podíamos hablar de lo que le gustaban todas la novedades tecnológicas de la época, como el aparato de radio que tenía en su salita de estar. O de su implicación en política, en movimientos feministas. Tuvo que ser alguien muy especial.


Y no quiero terminar sin contar que fue en la cafetería de Mårbacka donde tomamos la cerveza menos cara de todo el viaje a Suecia. Digo “menos cara” porque la palabra “barata” no existe en ese país. 


Cafetería de Mårbacka, la casa de Selma Lagerlöf, Premio Nobel de Literatura en 1909


Pilar Otano Cabo

Badajoz (España), enero de 2023