viernes, 6 de abril de 2018

Una terrible noche en el Badajoz de 1812

No me ha interesado mucho esa parte de la historia que teníamos que estudiar en el cole y que tenía que ver con las guerras. Así que no sé gran cosa del tema militar. Pero una pequeña parte de ese desinterés mío cambió hace algún tiempo. Hace ya muchos años estuvo en  nuestra casa en Badajoz un amigo inglés, de Lancaster. Traía un libro en el que se novelaba la toma de Badajoz por el ejército inglés en 1812. Reconozco que yo no tenía ni idea de que me estaba hablando.

Bernard Cornwell
Versión novelada de la toma de Badajoz en abril de 1812

El libro en cuestión era “Sharpe y sus fusileros” de Bernard Cornwell. Formaba parte de una serie de novelas que narran las “peripecias” del fusilero Richard Sharpe con el ejército británico en las Guerras Napoleónicas. Me faltó tiempo para comprarlo y a partir de ahí comencé a interesarme por ese episodio particular de la “Guerra Peninsular” como llaman los ingleses  a nuestra Guerra de la Independencia. También hay una serie de televisión del fusilero Sharpe

Años después, en 2007, durante un curso de verano en Lancaster pude visitar el “King's Own Royal Regiment Museum” y comprobar como Badajoz aparece con letras bien grandes en los mapas expuestos en el museo. Me contaron la importancia que allí le dan a la Batalla de Badajoz de 1812 y lo que más me llamó la atención fue comprobar como para ellos una parte de lo que sucedió es una especie de mancha en su expediente. Mantienen el sentimiento de haberlo hecho fatal durante los días siguientes a esa terrible noche que tuvo que ser la del 6 al 7 de abril cuando en el tercer asedio a Badajoz pudieron entrar en la ciudad.  


“King’s Own. The Story of a Royal Regiment”

El conservador del museo tuvo el detalle de enviarme a Badajoz unos días después un montón de fotocopias de documentos que tienen en el museo en los que hablan de aquellos hechos. En uno de ellos, el coronel Lionel Cowper en su “King’s Own. The Story of a Royal Regiment” explica bien clarito lo remal que se portaron los soldados ingleses. Le echa un poco la culpa a los pacenses- ¡vaya!!-  porque dice que en las casas dejaron una botella de”aguardente” junto a una vela para que los soldados se calmaran. Pero fue todo lo contrario y las borracheras, saqueos, violaciones y pillaje asolaron la ciudad esa sangrienta noche y los siguientes días. Cowper reconoce que hasta el día 10, Wellington no intervino para pararle los pies a semejantes garrulos. 


Mis pequeñas lecturas de toda esta historia

Una historia surgida de todo esto es la de Lady Smith. Tengo unos pocos libros sobre ella. Me parece una interesante historia como esta chiquita de tan sólo 14 años, Juana María de los Dolores de León deja atrás aquel Badajoz saqueado y termina en Sudáfrica, dando nombre a una ciudad después de haber recorrido los campos de batalla de media Europa acompañando a su marido el oficial inglés Sir Henry Smith. Hay una calle en Badajoz con su nombre en uno de los barrios nuevos. 

Hace ya algunos años que en mi ciudad hay mucho interés por conocer y difundir este episodio de nuestra historia y hay varios libros publicados. Destaca Carlos Sanchez Rubio como gran impulsor de las publicaciones sobre los asedios y la toma de Badajoz en 1812: 4Gatos.

Es curioso saber como muchos de los datos que conocemos de todo aquello son debido a los diarios de soldados británicos de a pie. No creo que los soldados españoles fueran tan letrados como los ingleses.

En fin, es una historia “militar”, pero que me ha interesado siempre. Y hoy seis de abril es buen momento para recordarlo y para proponer esas lecturas sobre Lady Smith que son tan curiosas.

Sobre mi vecina Lady Smith

Algunas de mis lecturas:

COWPER, Lionel Ilfred, The King’s Own. The Story of a Royal Regiment, Oxford: Printed for the Regiment at the University Press. 1939-1955.

CORNWELL, Bernard, Sharpe y sus fusileros, Edhasa, Barcelona, 2007.

FLETCHER, Ian, Badajoz 1812. El asedio más sangriento, Editorial 4Gatos, Badajoz 2011.

FLETCHER, Ian, En el infierno antes del amanecer, Editorial 4Gatos, Badajoz 2007.

GIL MUÑOZ, Margarita, La tragedia de una ciudad. Los tres sitios de Badajoz en la Guerra de la Independencia (1811-1812), Compañía Española de Reprografía y Servicios S.A. Madrid, 2012.

MARABEL MATOS, Jacinto J., El capitán Fariñas. Episodio de los sitios de BadajozEditorial 4Gatos, Badajoz, 2012.

MELÉNDEZ TEODORO, Álvaro, Apuntes para la historia militar de Extremadura, Editorial 4Gatos, Badajoz, 2018.

MYATT, Frederick, British Sieges of the Peninsular War, Spellmount Ltd., Staplehurst (Reino Unido), 1987.


Sobre mi paisana, Lady Smith:

AMBEL ALBARRÁN, M., ARAYA IGLESIAS, C., BLANCO NIETO, G., Materiales para la historia de la mujer en Extremadura, Junta de Extremadura, 2002.

HEYER,  Georgette, The Spanish Bride, Arrow Books - Random House, Londres, 2005.

MADARIAGA, Salvador de, Mujeres españolas, Colección Austral, Madrid, 1962.

MORATÓ, Cristina, Las reinas de África, PLAZA & JANÉS, 2010.

RUIZ-GALLARDÓN, Mabela, Lady Smith. Pasión y valor en tiempos de guerraEdiciones El Andén, Barcelona, 2008.


Badajoz, 6 de abril de 2018














jueves, 5 de abril de 2018

Esperando a Jesús Marchamalo


Me considero afortunada por el trabajo que he tenido durante muchos años. Pero de no haber sido maestra, no me hubiera importado trabajar en una biblioteca o en una librería, por eso de estar rodeada de libros. O mejor, no hubiera estado mal haber sido “inspectora de libros”, como Jesús Marchamalo. Así lo llamó alguien, "inspector de libros", creo que Gamoneda, y es una manera preciosa de nombrar a alguien que escudriña los libros.

CLV con Jesús Marchamalo y Antonio Santos
Club de Lectura viva con J. Marchamalo y A. Santos


Viene todo esto a cuento porque esta semana tenemos a Jesús Marchamalo en Badajoz, en nuestro Club de Lectura Viva que organiza Miguel Ángel Carmona. La reunión del club gira esta vez en torno a una colección que tiene de pequeñas biografías de escritores; pequeñas en tamaño pero profundas, exhautivas y preciosas. Es una cajita que edita Nørdicalibros que contiene cuatro biografías, con títulos muy atractivos, de Baroja, Pessoa, Kafka y Blixen. Tiene como título “Esperando a Virginia Woolf” porque cuando salió, la quinta biografía, “Virginia Woolf, las olas” estaba aún en camino. Ya salió también y en mi mesa acompaña a las otras cuatro.  

Jesús Marchamalo y Antonio Santos en Nórdicalibros
Autores con prenda


Cuando termine la reunión, contaré algo más de esas biografías y de las ilustraciones de Antonio Santos que son impresionantes, pero lo que iba a contar hoy es que me encanta a lo que se dedica el periodista y escritor Jesús Marchamalo. He leído varios de sus libros y me da una envidia de las malas, malas comprobar como trastea en las bibliotecas de los más brillantes escritores.





























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En sus libros sobre libros aparecen asuntos recurrentes que están en la cabeza de muchos lectores. Allí aparece lo de subrayar los libros, poner señales, doblar las esquinas (¡horror!) o leer con un lápiz en la mano como es mi caso, ¡¡aunque el libro sea digital!!

Prestar libros, pedirlos prestados, comprar (o decidir no comprar más porque no hay sitio en la casa, resolución que no soy capaz de cumplir) … O usar las bibliotecas públicas, cosa que me encanta, al tiempo que resuelve el problema de espacio 



Dejar rastros en los libros, traspapeles los llamaba Cortázar, para encontrarlos al cabo de los años y refrescar la memoria de cuándo y cómo había leído el tal libro. Como ordenan o tienen desordenadas las bibliotecas los escritores a los que entrevista; en que lugares las ubican; o como se deshacen de los libros cuando se sienten agobiados. 

Este viernes, en nuestro Club de Lectura Viva espero que nos cuente esas anécdotas que a mi me parecen muy interesantes. Además, por supuesto, de hablar de “Esperando a Virginia Woolf” y del bolso de Blixen, del abrigo de Baroja, de las gafas de Pessoa y del sombrero de Kafka



Lo de las casas de los escritores y sus bibliotecas me pierde, lo reconozco. Doy fe de ello  con alguna entrada en este blog, aprovechando alguna visita en nuestros viajes. Me impresionó la Biblioteca de Cortázar que custodia la Fundación Juan March en Madrid. Miguel Blanco me invitó a acompañarlo en la visita que su grupo de lectura hizo hace años a esa biblioteca. A él le dio juego para unas páginas de su novela, a mi para escribir otra entrada en este blog y para comprar el libro de Jesús Marchamalo, "Cortázar y los libros".


Club de Lectura Viva
Biblioteca Municipal Santa Ana
Badajoz
Viernes, 6 de abril de 2018
20:30 horas


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miércoles, 4 de abril de 2018

Virginia Woolf y el jardinero asturiano


Hace unos día leí en el Diario HOY un interesante reportaje, “Un asturiano en la corte del reino vegetal”, donde se nos cuenta la envidiable profesión de un jardinero asturiano. 

Carlos Magdalena lleva un montón de años siendo horticultor en el Real Jardín Botánico de Londres, Kew Gardens. Eso son palabras mayores, porque ser jardinero en Londres no es cualquier cosa -¡menudo prestigio tienen!-, y más si es en este súper jardín botánico. 

Artículo de Álvaro Soto en el Diario HOY, 25 de marzo de 2018
Reportaje de Álvaro Soto en el Diario HOY (25-01-2018)


El cometido de este conservador es, supongo que entre otras cosas, salvar plantas en peligro de extinción. También andariquea por medio mundo al rescate de plantas que nosotros y nuestro cambio climático nos encargamos de hacer desaparecer. Al mismo tiempo, se empeña en que tomemos conciencia de la situación e intenta convencernos de que cada uno desde su ámbito haga algo al respecto. 

"El mesías de las plantas" en Editorial  Debate (2018)

Para ello tiene un libro, “El mesías de las plantas”, “la fascinante historia de un hombre que ha dedicado su vida a rescatar las especies más extraordinarias, pero sobre todo es un mensaje de alarma para comenzar a hacer de este mundo un lugar mejor. Sin plantas no hay vida, y cuidar de ellas es nuestra única solución.” Recomendables ambos, el reportaje y el libro.

Pero cuando leí las palabras “Kew Gardens”, enseguida saltó mi chispa lectora. Y recordé una monada de relato breve de Virginia Woolf que se titula así, “Kew Gardens”. Y son tal para cual, el relato y el jardinero asturiano. Carlos Magdalena podría formar parte de cualquiera de las escenas del cuento sin ninguna dificultad.


En el “Kew Gardens” de Virginia Woolf se describen cuatro escenas en torno a un “arriate ovalado”.  Un hombre y una mujer maduros, dos hombres, dos mujeres y una pareja joven pasean por el jardín. La conversación de cada pareja tiene un movimiento circular como de va y viene entre el presente en este Kew Gardens y algún recuerdo del pasado. Todo ello perfectamente inmerso en el paisaje del jardín, en el que destacan los colores de las plantas -verdes, rojos, amarillos, azules-, mariposas, libélulas, nenúfares… y un caracol que nos lleva como en una espiral de unos personajes a otros. Parece una pintura impresionista de Monet: 

“Y, así, con similares movimientos distraídos y sin rumbo, pasaron ante el arriate una pareja tras otra, envueltas en capas de vapor verde azulado donde sus cuerpos tenían al principio sustancia y una pincelada de color, pero después tanto sustancia como color se disolvían en el verde entorno.”

"Kew Gardens y otros cuentos" en Nórdicalibros

“Kew Gardens” se publicó por primera vez en 1919 y 1921. Y en 1927 salió otra edición, ilustrada esta vez por su hermana, Vanessa Bell (!ya me gustaría ver esa edición!). Ahora tenemos una nueva, ilustrada con gran sensibilidad por Elena Ferrándiz y que nos regala Nørdicalibros con su excelente gusto para editar. Esta edición de Nørdicalibros, “Kew Gardens y otros cuentos” (2016) contiene además otros dos relatos, “Una casa encantada” y “La marca en la pared”.


Ahora he vuelto a leer “Kew Gardens”. Lo he disfrutado más, y lo he visto con otros ojos, con los del jardinero asturiano.

Badajoz, abril de 2018



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domingo, 25 de marzo de 2018

A Agatha Christie le gustaría la Mina Pastora


La Mina Pastora está en Aliseda, a pocos kilómetros de Cáceres y no muy lejos de Badajoz, en plena Sierra de San Pedro. Aliseda es la población del “Tesoro de Aliseda”, un ajuar funerario tartésico fabricado en oro y que ahora está en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid. En Aliseda tienen una réplica para que nos hagamos una idea y vayamos a Madrid a ver las joyas de verdad. 

Mina Pastora en Aliseda (Cáceres)
Nuestra visita a la mina en febrero de 2018


Hace unas semanas hemos estado en la Mina Pastora y ha sido una excursión de lo más entretenida. Lo tienen muy bien organizado y nuestro guía, Mario, nos hizo un recorrido muy ameno en el que aprendí un montón de cosas. 


Mina de hierro en Aliseda Cáceres. Ahora hacen visitas guiadas.


Ya tiene años la mina, la explotaban los romanos y de eso hace  siglos. En 1920 se abrió de nuevo, pero se cerró en un plis plas, porque parece que tenía poca actividad. ¡Vé tu a saber! Pero el máximo interés lo tuvo en los años 50. Entre 1953 y 1958 se extrajo hierro y azufre que se llevaba a los Altos Hornos de Bilbao. En esta tierra nuestra, siempre igual, llevando la riqueza a otra parte! Dio mucho trabajo en la zona, sobre trescientas personas trabajaron en la mina. 

Mina Pastora en Aliseda, Caceres
Centro de interpretación "La minería y el hombre" en Aliseda (Cáceres)

La visita comienza en el “Centro de Interpretación” para ponerte al tanto de lo que vas a ver y disfrutarlo más. Se lama “La minería y el hombre”. También te informan de las rutas de senderismo que se pueden hacer en la Sierra de San Pedro y de las especies animales protegidas que puedes observar en las caminatas, como el águila imperial o el buitre negro, que para eso es una Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA). ¡¡Interesante!!


Sierra de San Pedro, Cáceres
Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA)


La mina es a cielo abierto con varios niveles y algunas galerías a las que no se puede acceder. Unas por estar inundadas, otras por tener pozos peligrosos y otras… porque hay murciélagos de una especie protegida!!! A mi me daría igual, aunque no estuvieran protegidos,  no se me ocurriría ni por asomo ir a molestarlos!!! En el último nivel está la Cueva de la Gitana. Su nombre tiene una explicación curiosa, pero la dejo para que os la cuente Mario cuando vayáis a la mina. Que os cuente también lo del "horno protohistórico" que  es la mar de interesante.


Mina Pastora, visitas guiadas
La Mina Pastora es una mina a cielo abierto


Y ¿qué tiene que ver Agatha Christie con todo esto? 

Pues mucho… Me han interesado bastante las plantas que hemos ido encontrando a lo largo del recorrido de la mina. Entre ellas, hemos visto una dedalera, que es una planta venenosa, aunque también se ha utilizado con fines medicinales para problemas de corazón. 

Dedalera (Digitalis purpurea)
Dedalera (Digitalis purpurea)

De la dedalera (Digitalis purpurea) se obtiene la digitalina, mortal en dosis elevadas. Y Agatha Christie, diplomada en farmacia y experta en todos los venenos posibles -que en aquella época parece que eran de muy fácil acceso-, lo utilizó para quitarse de en medio a algún que otro personaje de sus novelas. En su libro, Kathryn Harkup (*) dice de la digitalina que “muchos de sus personajes la toman, es suficiente con aumentar un poco la dosis sin que lo sepan”. El relato “La hierba mortal” es un ejemplo del uso de esta plantita. Si quieres leerlo, aquí puedes hacerlo, como parte de “Miss Marple y 13 problemas”


A de arsénico: los venenos de Agatha Christie
A de arsénico: Los venenos de Agatha Christie

Lo de Agatha Christie es una tontuna, lo sé, pero la visita a esta pequeña, pero molona "Mina Pastora" no lo es. Ahora que llega la primavera, esa sierra, la mina y el pueblo de Aliseda son un buen plan para un fin de semana. 


Y no me resisto a poner este vídeo, el trailer de una película documental "The Miners' Hymns" que Bill Morrison hizo en 2010 para recordar la huelga de los mineros del nordeste de Inglaterra de 1984-85. Es una especie de collage de fotografías y películas de los archivos de la BBC entre otras fuentes, donde  se ve bien clarito lo duro que es el trabajo en una mina, de carbón en este caso, pero da igual. Te pone los pelos de punta. Me gustaría ver el documental entero; de momento no lo he encontrado, pero sigo buscando. 



El Himno de los mineros, de Bill Morrison (2010)

¡Las vistas desde el mirador son impresionantes!




































Badajoz, marzo de 2018






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