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viernes, 15 de junio de 2018

Las bibliotecas y los apellidos en Islandia

¿...y en la Copa Mundial de Fútbol 2018? 

Las bibliotecas están siempre en mi lista de tareas cuando viajamos. Es una de mis múltiples manías. Elijo siempre alguna que pueda ser representativa del lugar -también añado alguna librería- y me lanzo a la bibliotecaria de turno -porque en todos sitios suelen ser mujeres- a brearla, la pobre, a preguntas.


Akureyri es la segunda ciudad mas grande de Islandia
Biblioteca Municipal de Akureyri 

Es todo un ritual; me gusta primero dar una vuelta, escudriñar el edificio,  observar qué es lo que hacen los usuarios, si hay algún elemento diferente a otros sitios; cotilleo las estanterías…

La batería de preguntas que hago es casi siempre la misma. A saber, el tipo de lecturas más populares en el país y, lo mas importante, si hay libros de autores españoles o que escriban en español.

Brekkugata 17 IS-600 Akureyri (Iceland)
















                                                     ...............     
                 


La elegida en esta ocasión fue la Biblioteca Municipal de Akureyri que es la segunda ciudad más grande de Islandia, con nada menos que ¡18000 habitantes! El edificio, con enormes cristaleras, es muy atractivo y está situado en una zona elevada muy cerquita del centro. Di un paseo hasta allí a la hora de la siesta del día que llegamos. Me llamó la atención las mantitas en los sillones para acurrucarte a leer de cara a la montaña con su nieve a través de los ventanales, y la sección de juegos de mesa para ser prestados, tipo CatanCarcassonne. ¡Mis nietos alucinarían con las dos cosas, la nieve y los juegos!


Aquí están juegos como el Catan o Carcassonne.
Sección de préstamo de juegos. Biblioteca Akureyri
Cómodos sillones en la Biblioteca Municipal de Akureyri.
Las mantitas me han encantado





















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En otro  momento contaré lo de las lecturas islandesas, porque ahora a lo que quería referirme es a la pregunta extra que llevaba preparada esta vez y que tiene que ver con los apellidos islandeses y el sistema de catalogación de las bibliotecas en Islandia, bueno, mas bien de ordenación.

Como me imaginaba, me contaron que los libros están colocados por orden alfabético, pero del nombre del autor, no del apellido. Así, un autor islandés que me ha gustado mucho, Arnaldur Indriðason, está colocado por la A de Arnaldur. Sucede lo mismo en el listín telefónico y en cualquier registro, escolar o de otro tipo.

Sistema de catalogación especial condenados por el nombre, no por el apellido

Yrsa Sigurdardóttir, la islandesa más popular, escribe novela negra. 

Sus libros están colocados en la Y.



El asunto es que es el nombre lo más importante en este país y técnicamente no tienen apellido. A continuación del nombre va lo que para nosotros sería un apellido y que hace referencia a su procedencia, es decir al nombre del padre. El sistema tiene una parte sencilla; consiste en tomar el nombre del padre (patronímico) y tras declinarlo con el posesivo (-s) se añade el sufijo -son si es chico o -dóttir si es chica. Desde hace unos años, con toda la movida feminista, también se puede formar a partir del nombre de la madre (matronímico).

Hasta aquí bien, pero ahora vienen los enredos, porque no se puede poner el nombre que a los padres les de la gana, tienen que escogerlo de un listado oficial, aprobadísimo por un Comité de Nombres. Si el nombre que se quiere poner no está en el listado y tienes muchas ganas de andar en pleitos, tienes que hacer una petición formal al Comité. Ellos estudian un montón de cosas, por ejemplo que la palabra en cuestión pueda declinarse para añadir -son o -dóttir, que no contenga algunas de las letras inexistentes en islandés, como la Z, Q, o W y unos pocos requisitos más. Total, que con tanto jaleo, resulta que tardan varios meses en ponerle nombre al crío y mientras tanto lo nombran como niño o niña. ¡Vaya cosa! Se trata, por lo visto, de conservar la pureza del idioma…

Por ejemplo, si mi familia fuera islandesa, mis hijos se llamarían Miguel Pilarsson y Beatriz Pilarsdóttir. Tendría que ser en plan matriarcado, porque el nombre de su padre, Lorenzo, lleva una letra prohibida, así que … se siente!

Todo esto está bastante cuestionado últimamente. De hecho, en enero de 2018 varios partidos políticos presentaron en el Parlamento una proposición de ley para echar por tierra el dichoso Comité, pero para mí que lo llevan claro.

Ah, lo olvidaba, los libros extranjeros si están colocados por apellidos. En Akureyri encontré a Muñoz Molina, Manuel Rivas, Javier Marías, Pérez-Reverte, Juan Marsé o Guelbenzu. Una buena mezcolanza.

Literatura en español en la Biblioteca de Akureyri.
Aquí están colocados por apellidos.


Creo que lo de los nombres se lo saltan en las camisetas del futbol, cuestión de marketing supongo. Ya lo comprobaré esta tarde cuando jueguen el primer partido de los Mundiales 2018  contra Argentina en Rusia

Jugadores de la selección islandesa en 2017  (foto tomada de AFP)

Թíӏɑɾ Օɾɑղօ Ϲɑҍօ, 16 de junio 2018



jueves, 4 de enero de 2018

Un libro en una peli: Diario de un joven médico

Me emociona encontrar algún libro que me ha gustado dentro de otro libro, como me ocurrió con “En la calle” de Miguel Blanco. Y también me gusta encontrar libros en alguna película. Y ese ha sido el caso la otra tarde viendo una peli francesa de 2016, “Un doctor en la campiña” (Médecin de campagne).



El libro que aparece en la película es el “Diario de un joven médico” de Mihail Bulgákov, al que conocí y leí por culpa de “El maestro y Margarita” que fue una de las lecturas (alucinante!!) del viaje a Moscú de hace un par de años. 

En la peli, el médico que trabaja en la campiña francesa regala el libro de Bulgakov a la joven colega que llega para ayudarle cuando le detectan una enfermedad. Viene muy a cuento, sin duda. 

Un doctor en la campiña
Dirección: Thomas Lilti
Reparto:François Cluzet, Marianne Denicourt, Christophe Odent, Patrick Descamps
Duración: 102 min.


Toda la gente de esta pequeña zona rural puede contar con Jean-Pierre (François Cluzet), el médico que les ausculta, les cura y les tranquiliza a cualquier hora del día, durante los siete días de la semana. Enfermo también a su vez, acepta la llegada de la doctora Nathalie (Marianne Denicourt) recién llegada de su trabajo de hospital para que le ayude. Pero, ¿se las arreglará para adaptarse a esta nueva vida y, sobre todo, a conseguir el reto de sustituir a aquel que se creía irremplazable? (Fotogramas)




Recomendables ambos, la peli y el libro. 

martes, 13 de septiembre de 2016

Chagall en Málaga

... y otras historias!!!

Cuando un edificio cambia de uso, el resultado no siempre es acertado desde mi punto de vista. Pero hay ocasiones en que lo clavan. Es el caso del edificio de la antigua “Real Fábrica de Tabacos” (La Tabacalera) de Málaga que se ha transformado en museos y otros centros culturales.

Museo Ruso en la Tabacalera de Málaga
Museo Ruso en La Tabacalera de Málaga


El edificio, construido en la década de 1920, es una “muestra malagueña del estilo regionalista”. En Tabacalera está la  Colección del Museo Ruso de San Petersburgo, bueno, su sede de Málaga. Es todo un lujo tener a nuestro alcance, ahí, cerquita de la playa malagueña, un museo tan monino. Todo está nuevo, lleva poco tiempo abierto, y es muy interesante. Estos días hemos podido ver la exposición temporal “Chagall y sus contemporáneos rusos”.



Me gusta siempre elegir una obra, mi ganadora en cada exposición, y en este caso la ganadora es…. “Paseo” que Marc Chagall pintó en 1917. Me gusta mucho y me quedé fascinada por la magia del color, las formas geométricas del paisaje y la disposición de las figuras: la mujer del cuadro, su mujer y musa Bella, volando como si fuera una cometa unida a la mano de su enamorado, los dos con cara de tontitos.

Paseo, Marc Chagall (1917)

Esta pintura tiene su casa en San Petersburgo, así que ha sido un lujo poderlo ver por estas tierras. 

Y una cosa me ha llevado a otra, porque mientras estaba en la exposición de Chagall me vino a la cabeza una historia que había escuchado hacía tiempo. Es la historia del periodista estadounidense Varían Fry, que ayudó a salir de la Francia de Vichy a numerosos intelectuales, muchos de ellos judíos, como Chagall.

Comité de Rescate de Urgencia
Varian Fry,  el Schindler de los intelectuales europeos


Un buen grupo de refugiados habían huido al sur de Francia en 1940 para evitar ser capturados por los Nazis. Artistas, disidentes políticos, intelectuales y escritores intentaban huir de un acuerdo por el que Francia estaba obligada a entregar a la Gestapo a  todo extranjero o sospechoso, y por supuesto a los judíos. 

Así que, en Nueva York, amigos y colegas de algunos de ellos se reunieron para crear un “Comité de Rescate de Urgencia”. El periodista Varian Fry, el "Schindler de los intelectuales europeos", fue el encargado de hacer todas las trampas habidas y por haber para sacar de Francia a miles de personas, entre las que se encontraban nuestro Chagall, Alma Mahler o André Breton. En unas maletas viajaron las partituras de la "Novena sinfonía" de Mahler. 

Varian's War
La guerra de Varian (2001)

Toda una historia que a mi me parece fascinante. Hay una peli que lo cuenta, “La guerra de Varian”. No he sido capaz de dar con ella en ninguna de esas plataformas digitales donde vemos las pelis hoy en día. Espero encontrarla algún día, mientras tanto, ahí va el trailer de "Varian's War"

Esta visita al "Museo Ruso" ha sido la guinda al fantástico viaje que hemos hecho este año a Moscú

Málaga, septiembre de 2016


lunes, 5 de septiembre de 2016

El maestro y Margarita, volamos sobre Moscú


He tardado en ponerme con esta entrada desde que a la llegada a Moscú escribí sobre la “coartada literaria" del viaje. Ya dije que antes de este viaje no conocía a Bulgakov, que di con él buscando una novela a la que seguir en el viaje y me rendí a sus “diabólicos” pies. Todo fue una especie de carambola porque además de comprobar la devoción que le tienen en Moscú con rutas, museos e historias mil, pude comprobar en una librería que era el autor más leído del momento en Moscú. Así que BINGO!! Bienvenidos al maravilloso mundo de “El maestro y Margarita”.

Bolsaya Sadovaya nº 10 Moscú
Con el gato Popota en Bolsaya Sadóvaya

Es lógico que todo sea una locura porque este año 2016 es un año de celebraciones alrededor de Mijail Bulgakov. Se celebran los 125 años de su nacimiento en Kiev (1891-1940) y los 50 años de la publicación de “El maestro y Margarita” y se han vuelto locos con el aniversario, que para eso se ha convertido en todo un autor de culto, todo un icono de las letras rusas. Ya hubiéramos querido que a nuestro Cervantes le hubieran hecho tanta fiesta en España, y eso que eran 500 los años.

Está en Twitter y en Facebook. Tiene una App para los “teléfonos inteligentes” y los próximos 11 y 12 de noviembre de 2016, coincidiendo con los 50 años de la novela, quinientas personas leerán on-line  El maestro y Margarita y será retransmitido con Google live. ¡¡Una pasada!!

Esto no sólo es por la novelería del aniversario. Desde hace años existen adaptaciones teatrales (el Teatro del Arte de Moscú tiene estos días una representación), ballet, una opera rock  de Konstantin Glazunov (el pintor no, otro Glazunov), series de televisión… En fin, una locura.

Pero ¿qué tiene “El maestro y Margarita” que hace que nos rindamos ante ella? 

A mi me ha parecido una novela sorprendente. Maravillosa y compleja, El maestro y Margarita contiene tres historias que se entremezclan. La principal tiene lugar en la Rusia de los años treinta. Un simpático demonio, Voland, se presenta en Moscú con su extravagante séquito/cuadrilla, en el que hay un enorme gato negro que habla, come con cubiertos y bebe vodka!! Voland se dedica a tomar el pelo a todo el que se pone por delante, con fines un poquito... diabólicos. La segunda historia es la de “el maestro”, poeta que está apenadísimo en un hospital psiquiátrico porque su novela ha ido a parar a la lumbre al ser rechazada por la crítica. Su amada Margarita  acude a Voland para lograr reunirse con el maestro. Y la tercera es la novela escrita por el maestro, y culpable de sus males, en la que describe las dudas de Poncio Pilatos ante la crucifixión de Cristo.

Distintas ediciones de "El maestro y Margarita"


Parece un poco lío, porque, además, la segunda historia no aparece hasta pasados unos buenos pocos de capítulos y uno se pregunta ¿quien será Margarita? Pero cuando aparece encuentras a un personaje maravilloso. 

Hay una mezcla de sátira, fantasía, ciencia-ficción y realismo, de religión e  historia que tiene mucho de autobiográfico. Es una sátira de la corrupción en la Unión Soviética de Stalin y, por ridiculizar la burocracia del gobierno, el manuscrito de “El maestro y Margarita” estuvo oculto durante muchos años hasta su publicación en 1966. Así que como la Catedral de Cristo Salvador de Moscú era de “quita y pon”, también pienso que “El maestro y Margarita” es una novela de “quita y pon”. 

Es una “novela de quita pon” porque en 1930 Bulgakov quemó la primera versión, la que sólo tenía la parte de Satanás en Moscú. Después retomó su escritura y  dedicó diez años a rehacerla (parece que hubo hasta ocho versiones del texto). No pudo verla publicada pues murió en 1940 y llegó al público “por entregas” en noviembre de 1966 en la revista mensual Moskva.

La novela es la excentricidad llevada al máximo. Nos muestra un mundo absurdo y fantástico, pero cómico y bufonesco al mismo tiempo. El argumento es extraño a veces, serio otras; a pesar de ello, todo se cuenta con un gran sentido del humor. 

En El maestro y Margarita se critica el mundillo literario de la época, se burla de la obsesión burocrática por los papeles y los documentos; critica también el sistema soviético de asignación de viviendas. 

Y me gusta mucho el pacto que hace Margarita con el diablo, porque es como un cuento de hadas al revés, donde la princesa busca y salva al príncipe. Es todo un poco “faústico” y me encanta.

El MOSCÚ de “El maestro y Margarita”

Bueno, y todo esto ha venido a cuento porque yo andaba buscando una lectura (una “coartada literaria”) para nuestro viaje a Moscú. Me gusta visitar los lugares de los libros y de sus autores y aquí si que he acertado de pleno, porque la ruta de “El maestro y Margarita” en Moscú es toda una atracción turística de moda




La ruta empieza en los “Estanques del Patriarca” donde tiene lugar la primera escena en la que conversan/discrepan un poeta y el jefazo de los escritores y en la que  aparece Voland a meter baza, liándolo todo. Los “Estanques del Patriarca” (que en realidad sólo queda uno de los tres que hubo) es una zona muy tranquila para pasear, sentarte en un banco a mirar el agua. También puedes tomar unas cervezas en los numerosos locales de moda que hay en la un poco más ruidosa zona, como el Café Margarita (en Malaya Bronnaya Ulitsa, 28) que rinde homenaje a nuestra chica. 

El teatro donde Voland y su troupe organizan su espectáculo de “magia negra” está muy cerquita. Es el Teatro Sátira, en la Plaza Triunfalnaya. En el lateral del teatro está el Jardín del Acuario, ideal para una de mis aficiones, sentarte en un banco con tu libro. 

Teatro Sátira en Moscú
Teatro Sátira en Bolsaya Sadóvaya

Es genial el pequeño museo que tienen en la planta baja de lo que fue la casa de autor y que también era la casa que aparece en la novela, donde se instala el demonio con su séquito: el apartamento 50 del número 302 de la Bolshaya Sadóvaya, que ahora es el número 10. Allí se puede ver parte de su mobiliario original, objetos personales del autor, dibujos de escenas de “El Maestro y Margarita”, así como numerosas ediciones en un montón de idiomas. Todo es de lo más tétrico, acorde desde luego con el ambiente del libro.
Bolsaya Sadóvaya 302, apartamento 50



También está el museo oficial, el Museo Bulgakov que organiza muchísimas actividades (pena que casi todas son en ruso, aunque hay alguna en inglés), como el recorrido a pie por los Estanques, así como otra app para el teléfono, esta vez con el mapa de los lugares de Bulgakov. ¿No parece interesante? A mi me ha fascinado. 


Aquí empieza todo....

La música del maestro

Y para rematar la faena, he descubierto que nuestro maestro y nuestra Margarita han inspirado a un montón de músicos para sus canciones. El “number ONE”, y aquí me han vuelto a dar, son los Rolling Stones: Mick Jagger compuso “Sympathy for the Devil” en 1968. Parece que una novieta que tenía en la época le había regalado el libro.




Hay más, muchos más, de hace tiempo y actuales. Ha impactado este libro en Patti Smith con Banga, Pearl Jam, Moriarty o la banda escocesa Franz Ferdinand con su Love and Destroy, inspirada en el vuelo de Margarita sobre Moscú. Y tropecientas más.

Para terminar, una obra de teatro de la compañía inglesa COMPLICITE que estuvo recorriendo Europa en 2012 con “El Maestro y Margarita”. Me llamó la atención que uno de los actores principales era Cesar Sarachu, el Bernardo de Camera Café, la famosa serie de televisión. En este enlace está la entrevista que le hicieron para la radio cuando recalaron en Madrid y Barcelona y que me gustó mucho.

Así que, disfruten con esta coartada literaria, yo lo he hecho. 

Badajoz (España), septiembre de 2016


miércoles, 17 de agosto de 2016

Cristo Salvador, una catedral de quita y pon

La visita a la Catedral de Cristo Salvador formó parte de nuestro recorrido de un día en Moscú en el verano de 2016. Está cerquita del Kremlin y además se llega en Metro muy bien; la estación más cercana es la de Kropótkinskaya (Línea 1 Roja). 

La historia de la catedral es única y es una especie de puesta en escena de la historia de Rusia de los últimos 200 años. Daniel Utrilla en su libro "A Moscú sin kaláshnikov"  la llama "catedral de quita y pon" y a mí me encanta.


Cristo Redentor. La catedral desde el Puente del Patriarca
La Catedral de Cristo Salvador desde el puente del Patriarca

La idea de construir un templo surgió tras la expulsión del ejército de Napoleón de tierras rusas en la Primera Guerra Patriótica, en 1812. Alejandro I pensó en un monumento grandioso, al estilo de la Catedral de San Basilio (la que está en la Plaza Roja) y que había ordenado construir Iván el Terrible en el siglo XVI para conmemorar la victoria sobre el Kan de Kazán.

Entre un montón de proyectos, se eligió el de un tal Vitberg que parecía una apuesta segura. Pero se juntó el hambre con las ganas de comer y entre lo místico del proyecto y los problemas financieros (el dinero volaba y el edificio no despegaba) la catedral no terminaba de ponerse en marcha.

Y así llegó otro zar, Nicolás I (su hermano Alejandro había muerto entretanto) y vuelta a la casilla de salida; ahora si que se puso todo en marcha. Para la edificación de la catedral tuvieron que derribar el antiguo convento de San Alexis y cuentan que la abadesa se pilló un buen rebote y a modo de maldición dijo que allí no habría nunca nada, tan sólo una hoya. Y acertó…

Así en 1839 empezaron de nuevo las obras, ahora de estilo bizantino con una cúpula exagerada. El nuevo arquitecto, A. Ton, muy famoso también en la época, creó  así escuela para futuras iglesias.

La catedral era una magnífica iglesia de cruz griega con cinco cúpulas de estilo ruso-bizantino (¡que para eso eran los herederos de Bizancio!!). Todo fue a lo grande, hasta las enormes esculturas que vigilan la doce puertas; santos, príncipes y hombres famosos rodean la catedral como en un intento de protección.

Por fin, fue un tercer zar, Alejandro III, quien tuvo el privilegio de hacer los honores de la inauguración el día de su coronación, en 1883 (aunque durante las obras hubo también otro zar, Alejandro II, pero parece que pinchó poco y cortó menos en el asunto catedral). Y ésta duró en pie menos tiempo del que tardó en construirse, porque en 1931 el templo fue dinamitado. En ese lugar tan estratégico, Stalin había previsto construir el Palacio de los Soviets, lo que tendría que ser el edificio más grande del mundo. Tan grande no, tan gigantesco iba ser que estaba previsto colocar sobre él una estatua de Lenin de 100 metros de altura.


Maqueta de lo que no sería el "Palacio de los Soviets"


Y como en un bucle irónico de Guerras Patrióticas, la Gran Guerra Patria (que así llaman a la Segunda Guerra Mundial) impidió en 1941 el éxito en la edificación del Palacio. Una vez hecho un enorme agujero circular para los cimientos, el acero y el dinero terminaron en el campo de batalla. Y la abadesa se salió con la suya: una hoya.

Así que como aquí no se tira nada, en 1960 el gran agujero se convirtió en la piscina pública más grande del mundo, una piscina circular de 130 metros de diámetro y 6 de profundidad. 
Piscina Moskva


Y por fin, vino el resurgir de las aguas, como si de un ave fénix acuática se tratara. A finales de los años ochenta, con la nueva Rusia de la perestroika y el glásnost, hubo un movimiento social promovido por la Iglesia Ortodoxa Rusa e intelectuales creyentes para reivindicar la reconstrucción de la catedral. Apoyados por el primer presidente de la Rusia moderna, Boris Yeltsin, y el alcalde de Moscú, se reunió el dinero necesario y se pusieron manos a la obra. Parece que el dinero se consiguió a partir de las donaciones voluntarias de ciudadanos de a pie (¿con la que les estaba cayendo...?). Hay quien duda de ello y dicen que el Estado (laico) puso una gran parte. Y estuvo terminado en un abrir y cerrar de ojos, no como la primera vez, pero la tecnología del siglo XX es lo que tiene. 

La Catedral de Cristo Salvador es ahora el centro principal del culto ortodoxo, donde se celebran las grandes fiestas religiosas y los funerales de tronío como el de Boris Yeltsin en 2007.




En esta catedral fue donde en 2012 irrumpió aquel grupo feminista de música punk, las Pussy Riot, que tanto dieron  que hablar. 




Y hablando de música y sin tener nada que ver (¿o si?) termino contando la historia de la obra que Tchaikovski compuso para celebrar lo mismo que se conmemoraba con la catedral: la victoria sobre Napoleón. Se llamó Obertura de 1812, claro, y a mí me gusta mucho. Al componerla, Tchaikovski pensó que fuera interpretada al aire libre, en la plaza frente a la catedral, con repiques de sus campanas y salvas de artillería. El asesinato de Alejandro II en 1881 retrasó su estreno y cuando pudo ser interpretada por primera vez ya no tuvo gracia porque fue bajo techo y con instrumentos convencionales en lugar de cañones y campanas. ¡Una pena!

Pero esta historia es más divertida si la cuentan los de  Bully Magnet en este vídeo que me ha parecido sencillamente genial: 





En fin, parece que la Catedral de Cristo Redentor, como la llaman los lugareños, es visita obligada, pero a mí no me dijo gran cosa. Me gusta visitar iglesias no por su aspecto religioso, sino por el arte que encierran. De esta me han gustado más todas las historias que encierra. 
Tampoco les hace demasiada gracia a los moscovitas, al menos a algunos. Tatiana Pigariova en su "Autobiografía de Moscú" dice: 

No faltaron las comparaciones con un gran samovar dorado o un bizcocho de Pascua que «en comparación con las catedrales del Kremlin, parece un enorme broche falso» (p. 98)

¡¡Pues, eso!!