jueves, 30 de enero de 2020

El arte de Buñuel


Poco, o nada, hay que añadir acerca de “Buñuel en el laberinto de las tortugas” a estas alturas después del Goya que ha obtenido. Tengo que empezar diciendo que me gustó mucho la película. Admitiendo, también, que no soy muy aficionada al cine de animación de adultos, contribuyo a confirmar lo que se ha escrito estos días en la prensa acerca de la escasa taquilla que tienen. Si se añade a esto lo mucho que cuesta hacer una peli de animación, en tiempo y dinero, es fácil comprender el ínfimo número de ellas que hay en el mercado.



Sin embargo, “Buñuel en el laberinto de las tortugas” me ha reconciliado con el género. Puede que fuera por ese ardor patrio (con minúsculas, eh!) que entra a veces cuando ves a tu tierra en la palestra. Aquí está la productora de Almendralejo, The Glow Animation Studio, especializada en animación, grafismo y efectos visuales, que la ha coproducido con otras dos más. Y el guión que Montero y Simó escribieron basado en el cómic del cacereño Fermín Solís.



Me ayudó a entender todo un poco más una exposición que vi en Madrid en mayo del año pasado en la Fundación Academia de Cine, “El arte de Buñuel en El Laberinto de las Tortugas” En ella mostraban “el proceso artístico del largometraje de animación en 2D del mismo título y presenta el procedimiento de investigación, el guión del color, el diseño de personajes, el diseño de fondos o la animación en sus diversa fases”. Aprendí un montón y para alguien como yo, que no sabe ni dibujar la cara de mi retrato, me parece magia lo que hacen estos chicos. 


¿Y todo esto a qué viene si está todo dicho? Pues a que puede verse esa exposición estos días en Cáceres, en el Palacio de la Isla. Recomendable.

     


              
Pilar Otano Cabo
Badajoz, enero de 2020

viernes, 13 de diciembre de 2019

A la caza de planetas


… en Estremoz

Los sábados, una enorme plaza de Estremoz (Portugal) se llena de fruta y verdura fresca que traen directamente sus productores de los alrededores. Como Estremoz está bastante cerca de de Badajoz (unos 65 kilómetros), muchos de mis vecinos acuden con frecuencia a hacer su compra saludable y de paso echar la mañana. Pero Estremoz es más que el mercado semanal. Un ejemplo es la búsqueda de planetas en el sistema solar a escala tan curioso que tienen montado. 

Esta peculiar “caza de planetas” tiene su punto de partida en la puerta del Convento das Maltesas. Se llama así porque allí vivieron en el siglo XVI unas monjas de la Orden de Malta. Ahora no hay monjas, pero alrededor su claustro manuelino tienen su sede distintas instituciones educativas. En el ala sur, que es a lo que iba, está el interesante Centro de Ciência Viva, un museo activo y pedagógico dedicado a la geología. Y como extensión del museo está el Sistema Solar a Escala. 


El Sol, en la puerta del Centro de Ciência Viva
El Sol, en la puerta del Centro de Ciência Viva


El sol está colocado en la puerta del museo. Los cuatro primeros planetas están en la ciudad y el resto en distintas localidades del concejo hasta llegar a Plutón que lo tienen  en Évoramonte. Esa es la cuenta que se echaron para calcular la escala, que el planeta más alejado estuviera en el pueblo del concejo mas alejado de Estremoz. Yo no sé echar esa cuenta, pero a ellos les salió que para eso son científicos. 

La Tierra, en Estremoz
Largo Dos Dragões de Olivença

Nosotros pasamos un buen rato buscando esos enormes postes azules en los que están representados Mercurio, Venus, la Tierra, Marte… Completa la información en cada uno de ellos el homenaje que se hace a un grupo de científicos que han ayudado a comprender el mundo un poco mejor. Allí están Einstein, Galilei, Newton, Kepler, Gauss, … y otros pocos más. 






Interesante excursión para un fin semana con los peques, o los profes de los coles con sus alumnos. Iniciativas como ésta, sacando la ciencia a la calle, ayudan a todos, niños y grandes, a comprender mejor el mundo en que vivimos. Y hacernos una idea de cuán pequeños somos. Además de ser una buena excusa para conocer esos pequeños pueblitos que la autovía a Lisboa ha dejado fuera de ruta. 




Neptuno está en São Bento do Cortiço



Pilar Otano Cabo
Badajoz (España)
diciembre de 2019




miércoles, 4 de diciembre de 2019

Mis primeras lecturas


Del Círculo de Lectores a la Librería Universitas
… en Badajoz

Me llena de curiosidad saber cuáles han sido las primeras lecturas de los escritores a los que sigo. Escudriñar en esos comienzos me enseña mucho acerca de ellos. O poco, depende, porque a veces quieren darse pisto y yo no me creo que las primeras lecturas de más de uno sean de tanta enjundia como pretenden. En fin…

Todo esto viene a cuento por el cierre estos días de dos instituciones que me llevaron de la mano en mis comienzos lectores. Y sobre todo, con los que comencé mis primeras compras de libros, costumbre que con el paso de los años se ha vuelto vicio.

Año 1970 y el Círculo de Lectores

Ahí estaba yo, con 15 años, gastando parte de mi “paga de los domingos” (o ¿mis padres añadían algo? No me acuerdo...) en comprar libros que aquel señor llevaba a casa y que yo había elegido de un catálogo. Ese folleto te abría las puertas a un mundo feito de livros como decía Saramago de su casa.  En el Badajoz de la época, era escasa la oferta de librerías y eso del catálogo era tan moderno!! Y que, además, podías pagarlo mes a mes. 


Mi Círculo de Lectores 1970
Mi Círculo de Lectores de 1970

Mis compras eran de lo más variopinto y caótico. He rebuscado en las estanterías de casa y he reunido aquellos primeros libros. Una mezcla curiosa: ahí están Ibsen, Stevenson, Tolstoi o Becker; “Romeo y Julieta”, “Quo Vadis” “Lo que el viento se llevó” “Corazón”… ¡Chico lío! También estaban un tomaco de Unamuno, un poco osada fui con esa compra porque no creo que leyera más de unas pocas páginas. 


Antiguo contrato de suscripción del Círculo de Lectores
Foto @todocolección

Un poco después llegó Universitas

La otra institución que pasa página y cambia de dueños estos días es la Librería Universitas que ahora va a ser La Casa del Libro de Badajoz. Cuando Chema y Ester abrieron la librería, yo acababa de volver a Badajoz recién aprobadas mis oposiciones de Magisterio. Y Universitas se convirtió en ese lugar de encuentro de lectores que ha sido hasta hoy. Nuestra cuenta familiar en Universitas es de las primeras, una de un sólo dígito. Universitas ha sido también editorial y librería infantil; ha acogido y organizado  numerosos actos culturales. Nuestro hijo Miguel, Miguel Blanco,  presentó allí su novela “En la calle”. Así que por todo ello, agradecida a Ester y a Chema por el servicio dado a la ciudad en estos cuarenta y algún años.


Presentación de "En la calle" en Universitas
Presentación en Universitas  de "En la calle" de Miguel Blanco

Club de Lectura Viva  con Sara Mesa
Actividades del Club de Lectura Viva
Aquí, con Sara Mesa


El Grupo Planeta cierra definitivamente Círculo de Lectores. El modelo puerta a puerta ya no funciona ¡(ay, Amazon!). Y ahí andan todavía, que a ver qué hacen con los fondos (Universitas lo ha hecho mejor). La Biblioteca Nacional ha mostrado un lógico interés por ellos. Además, hay docenas de pequeñas bibliotecas por todo el país que con toda seguridad aceptarían esos fondos de mil amores.

Entre uno y otro no quiero olvidar el papel que jugó también en los 70 la Editorial ZYX, de la que ya he hablado en otra entrada de este blog. Aquí era el cartero quien traía esas otras lecturas tan especiales que ayudaron a ir construyendo a esta obstinada lectora.

Y si me remonto a antes del Círculo de Lectores, es de justicia que recuerde los libros de Enid Blyton que había en la biblioteca de mi cole y que me enseñaron a pasar unos buenos ratos con un libro entre las manos.

Pilar Otano Cabo
Badajoz, diciembre de 2019




miércoles, 27 de noviembre de 2019

Hoy recuerdo a Jorge Ibargüengoitia


De Guanajuato a Mejorada del Campo
Hoy quiero recordar al mexicano Jorge Ibargüengoitia (Guanajuato, México, 1928) . Es uno de mis favoritos y traerlo hoy viene a cuento por aquello de que me gustan las fechas que evitan los olvidos. La fecha de hoy, 27 de noviembre, me lleva al fin de los días de Ibargüengoitia, cuando estaba en lo mejor de lo mejor. Un BOEING 747 de Avianca lo llevaba de París a Colombia, a un encuentro de escritores esa madrugada de 1983 y terminó junto a la localidad madrileña de Mejorada del Campo, justo antes de aterrizar en Barajas. 
Jorge Ibargüengoitia en La ley de Herodes
Jorge Ibargüengoitia
©William Karel
Jorge Ibargüengoitia vivía en París en ese momento. Allí seguía escribiendo por las mañanas y a la caza de historias de vida por las tardes. Con sus paseos de flâneur total, sin rumbo fijo con los ojos bien abiertos y dispuesto siempre a dejarse sorprender. Así debió ser, porque esa mirada aguda que rezuman sus historias deben venir de una capacidad infinita para la observación y la escucha.

Los conspiradores. Argos-Vergara 1981

Grandullón, pero tierno; casi ingeniero, scout, novelista, cuentista, teatrero, disciplinado en su escritura, Ibargüengoitia ha hecho sonreír a todo el que se ha acercado a sus libros y artículos. Escribió unos buenos pocos en el periódico Excélsior de CDMX en los años 70,  a razón de dos semanales, deliciosos todos. En “Instrucciones para vivir en México” se burla de todo lo que le rodea y clava la forma de vida de esa ciudad que es un poco locura. ¿O un mucho? 
Como española y extremeña, me hace gracia el artículo que dedica a Cortés y la “conquista de México”. Empieza así: 
«El otro día, echándole una ojeada a estas páginas, encontré un artículo en el que, a propósito del monumento o del no monumento a Cortés, se planteaba la incógnita de qué sería México si en vez de por los españoles hubiera sido conquistado por los ingleses, los franceses o los holandeses. Me quedé pensando en el problema y, a pesar de que estas disquisiciones entran dentro del género de la de "si mi tía tuviera ruedas", voy a permitirme poner aquí algunas de las ideas que me vinieron a la cabeza… » (Si no fuéramos quienes somos.  Reflexiones sobre la Colonia)
La continuación, como el resto de los artículos, es realmente hilarante, aunque también tienen su poso de reflexión, que es una actitud crítica frente a la vida que te hace pensar. 

He leído muchos de sus libros y cada vez me gustan más. Cuenta historias con un humor incisivo y profundo, con una ironía demoledora. Él decía que no era humorista, que no buscaba la carcajada, pero tuvo que ser un tipo de lo mas divertido y  sin duda que sus historias te hacen sonreír y disfrutar. Pensaba que nada cambiaría en ese país si no eran capaces de reírse de ellos mismos. Y lo hizo, hizo parodia y burla de la historia de México en Los relámpagos de agosto o Los pasos de López. Hay risas, pero también reflexión muy seria. 

En los cuentos de La ley de Herodes (por el poco fino dicho mexicano, «La ley de Herodes: o te chingas o te jodes») él mismo es el protagonista. Caricaturiza todo lo que le rodea; son pequeñas historias divertidas con un trasfondo de crítica a la forma de ser de sus paisanos. 
La mala suerte lo hizo desaparecer en un terrible accidente aéreo la madrugada de aquel 27 de noviembre de 1983, muy lejos de su Guanajuato natal a las afueras de la población madrileña de Mejorada del Campo. Aunque al cabo de los años en el pueblo no se menciona a los escritores que viajaban en ese vuelo, sus habitantes sí recuerdan el accidente. Quienes eran niños entonces vivieron su primer minuto de silencio en la escuela y tuvieron los restos del avión como lugar de excursión. 

El remate es la inscripción que aparece en su tumba, "Aquí descansa Jorge Ibargüengoitia, en el parque de su bisabuelo que luchó contra los franceses". ¿De quién sería la idea?



Tumba de Ibargüengoitia en el Parque Antillón de Guanajuato
Placa en su tumba en el Parque  Antillón de Guanajuato
©
 Alanislas
No es fácil hacerse de libros de Jorge Ibargüengoitia en España. Yo sólo tengo un par de ellos, pero la Biblioteca Pública de Badajoz tiene unos buenos pocos, así que anímate a acercarte a por cualquiera de ellos. Pasarás un buen rato.

Algunos libros de Jorge Ibargüengoitia
de la Biblioteca Pública Bartolomé J. Gallardo, de Badajoz

Pilar Otano Cabo. Badajoz (España)
27 de noviembre de 2019


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Goya cuenta la barbarie

Los desastres de la guerra
...y no aprendemos!

Reconozco que la magnitud de mis habilidades artísticas tiende a cero, por lo que mi asombro ante cualquier obra de arte tiende a infinito. Me pasa con frecuencia y ha vuelto a sucederme estos días en Badajoz con Los desastres de la guerra.


Exposición en la Sala Espacio CB Arte de Badajoz
Exposición Los desastres de la guerra. Francisco de Goya
Sala de Exposiciones Espacio CB Arte. Badajoz


Las sala de exposiciones Espacio CB de Arte nos ha hecho un regalo: la primera edición de los 80 grabados que sobre la crueldad, el fanatismo y el terror de la guerra Goya realizó entre 1810 y 1814. Y estamos de suerte al tenerlos tan a mano porque él no llegó a verlos impresos. 


Y son fieras. Los desastres de la guerra. Francisco de Goya
Y son fieras 
Aguafuerte, aguatinta bruñida y punta seca



Poco hay que decir de esta serie de grabados por lo conocidos que son, las veces que los hemos visto  y porque hablan por sí solos. Son un reportaje gráfico como el de cualquier fotógrafo que cubre hoy día las guerras que asolan nuestro planeta. Nos muestran la barbarie de la Guerra de la Independencia que él mismo vivió en Zaragoza y en Madrid, pero que pueden ser también escenas del saqueo, el terror y las violaciones que sufrió Badajoz en aquel abril de 1812


No hay que dar voces. Los desastres de la guerra. Goya
No hay que dar voces
 Aguafuerte, aguatinta bruñida, buril y bruñidor

Me parece muy interesante esta forma de difundir el arte en el siglo XIX, antes de que la fotografía apareciese o la difusión instantánea que hoy nos bombardea. Considero muy moderna la idea de su «efecto multiplicador», como ha dicho la comisaria de la exposición, Cristina Rubio, también subdirectora del Museo Goya de Zaragoza.  Pena que la represión política del absolutismo de Fernando VII a su vuelta impidiera la difusión de estas imágenes que no vieron la luz hasta 1864, muerto ya su autor. 





Pero volviendo a mi nula capacidad artística, esta exposición me ha “obligado” a rebuscar en artículos y en el bendito YouTube para saber cómo era el manejo de esta técnica que Goya empleó para hacer sus planchas. Y me ha parecido un trabajo de lo mas asombroso ese juego con la química de los materiales, con la habilidad para el dibujo y la paciencia para esos trazos y sombras que consiguen sobrecogernos al contemplar el resultado. 

He aprendido un montón sobre las planchas de cobre, el barniz, el buril, la punta seca, el tórculo, la acidulación, aguatinta, aguada y… ¡ yo que sé cuánto más! Eso sí, teoría pura y dura, pero lo he disfrutado. Y como resumen del proceso, ahí va una escena de la película de Carlos Saura de 1999, "Goya en Burdeos"



Goya en Burdeos, película de Carlos Saura. 1999

Ya he contado en otro lugar de este blog como Goya me persigue. ¿O soy yo quién persigue a Goya? No lo sé, ahora empiezo a dudarlo. Ya he contado alguna vez una anécdota con el Memorial de Goya en el cementerio de Burdeos mientras buscaba a Florita Tristán!!!

Así que no hay que perderse esta exposición de la Fundación CB de Badajoz, pero como termina pronto, no hay que pasar por alto el Museo Goya de Zaragoza y el Gabinete Goya de  la Calcografía Nacional en la Real Academia de Bellas Artes San Fernando en Madrid, que está muy cerquita de la Puerta del Sol. Ahí están las planchas de cobre al aguafuerte de Goya. ¡Obligatorio!

Y todo esto me ha recordado una tontuna, salvando las distancias y que Goya me perdone,  los viejos tiempos en los años setenta cuando los maestros hacíamos las copias para los alumnos con una caja de lata de las de hacer magdalenas llena de gelatina... ¡Señor, qué tiempos!!!


Curioso, el título original, "Fatales consequencias de la sangrienta guerra en España con Buonaparte. Y otros caprichos enfáticos, en 85 estampas. Inventadas, dibuxadas y grabadas, por el pintor original D. Francisco de Goya y Lucientes. En Madrid".
Francisco de Goya y Lucientes (1746 - 1828)



Espacio CB de Arte, Fundación CB Badajoz
Espacio CB de Arte
Avenida de Santa Marina, 25. Badajoz


Pilar Otano Cabo
Badajoz, noviembre de 2019



miércoles, 6 de noviembre de 2019

Nuestra visita a Carolina Coronado

... y a su Horacio Perry

Hoy, un buen grupo de amigas hemos roto el limpio silencio del Cementerio viejo de Badajoz para visitar a una mujer excepcional, Carolina Coronado. Y con la mejor de las guías posibles, mi amiga Isabel María Pérez González, que sabe lo que nadie sabe de Carolina. Además, sabe contarlo, que no es fácil. Rigurosa, amena, didáctica y divertida.



Junto a la tumba de Carolina Coronado y su Horacio Perry, sentadas en los bancos o en el suelo no hemos pestañeado durante más de una hora. Nos ha contado la increíble vida de esta escritora nuestra. Feminista peleona y luchadora incansable buceó en el mundo literario, político y diplomático de la época, reivindicando a las otras mujeres escritoras del momento. Hemos escuchado sus poemas, sus historias... e incluso un texto divertidísimo de su marido acerca de ellos. Sin duda que Carolina Coronado alcanzó «un lugar en la Historia». 




Para algunos pacenses, Carolina Coronado sólo es una avenida en el Barrio de San Fernando o una estatua en el Parque de Castelar. A ver si el año próximo, 2020, que hace 200 de su nacimiento se pone en valor a esta poderosa mujer. Esperamos grandes cosas en torno a Carolina. 


De momento, muy recomendable la biografía y muy agradecida a Isabel María Pérez. 





Carolina Coronado: del Romanticismo a la Crisis de Fin de Siglo
Isabel María Pérez González
Los Libros del Oeste. Ensayos
Badajoz







Pilar Otano Cabo

Badajoz, 6 de noviembre de 2019


lunes, 4 de noviembre de 2019

¡Cuánto juego sigue dando Goya!


He vuelto al Museo del Prado. Esta vez, por culpa de la comisaria María Ruiz. María no es una comisaría de arte, como cabría esperar en un museo, es la comisaria de policía creada por Berna González Harbour. “El sueño de la razón” es la cuarta novela de la serie con este personaje que cada día me gusta mas. En fin, que he vuelto al Prado a buscar “Perro semihundido”,  Por Liberal? y otras pocas pinturas de Goya que aparecen en la novela.



El sueño de la razón, presentación en el Museo del Prado
El sueño de la razón, de Berna G Harbour
Presentación en el Museo Del Prado (muy propio)

Goya me persigue 

Y no me quejo, que conste, que me gusta encontrarlo con frecuencia y también me gusta cómo inspira a artistas y escritores. Rebuscando en mis fotos, he encontrado unas de 2010 del Festival de Fotografía de Huelva (LATITUDES) donde conocí al fotógrafo japonés Yasumasa Morimura (Osaka, 1951). Bueno, a él en persona no, a algunas de sus fotografías en las que recrea varios caprichos de Goya. La recreación es más bien manipulación, transformación, apareciendo el rostro del fotógrafo en estos Nuevos caprichos, como él los llama.



Nuevos caprichos, de Yasumasa Morimura
Nuevos caprichos, fotomontajes de Yasumasa Morimura

Algo después, en 2016 en Logroño, pude ver cómo Dalí había reinterpretado también estos grabados satíricos de Goya: “Dalí sueña los caprichos de Goya”. Introduce el color, añadiendo a las imágenes toques surrealistas muy interesantes y modificando escenas y personajes. 



“Dalí sueña los caprichos de Goya” Logroño, 2016
“Dalí sueña los caprichos de Goya” Logroño, 2016
Sala Amós Salvador

En Madrid estos días de otoño de 2019 vuelvo a comprobar cómo Goya inspira a los artistas. En el Centro Cultural de la Villa (Teatro Fernán Gómez) un montón de artistas contemporáneos toman las obras de Goya y hacen con ellas lo que les parece, que para eso son artistas. Mi amigo Morimura también está. 

La sombra de Goya en el arte contemporáneo
La sombra de Goya en el arte contemporáneo

Y esto no termina, que en mi ciudad, Badajoz, cuando he vuelto de Madrid he encontrado que la Fundación CB expone “Los desastres de la guerra”, la serie de 80 grabados que Goya hizo entre 1810 y 1815 y que constituyen casi una crónica gráfica de la Guerra de la Independencia. Estos no son reinterpretaciones, son tal cual. Todo un trabajo de reportero de guerra. 







Los desastres de la guerra. Goya en el Espacio CB Arte de Badajoz
Los desastres de la guerra. Grabados de Goya en la sala Espacio CB Arte de Badajoz


Y volviendo a la comisaria María Ruiz, “El sueño de la razón” (Ediciones Destino, 2019) es una novela negra en las pinturas negras de mi querido Goya. Aunque recomiendo leer las tres novelas anteriores, no hace falta para entender a los personajes de esta cuarta porque en unas pocas páginas te pone al tanto de cada uno. 


¿Qué tiene “El sueño de la razón” para que me haya interesado tanto? 

No puedo negar que me gusta la novela negra; además, ésta es enigmática y especial. Es especial porque retrata Madrid y utiliza a Goya para ello. Las pinturas de Goya dibujan un Madrid y una España de hace 200 años, pero que puede perfectamente solaparse con la situación actual. La vigencia de este genio es incuestionable. Además, la autora nos introduce en el Madrid de contrastes del que veces retiramos la mirada. El barrio de Carabanchel (guiño a la desaparecida Quinta del Sordo), el rio Manzanares, los subterráneos de la M30 donde vive gente sin hogar, que han quedado fuera del sistema.


Por Liberal? Francisco De Goya (1810 - 1811)
Museo del Prado

Es en este Madrid que María Ruiz recorre en bicicleta, en el que, expedientada, sin placa y sin equipo, se introduce para resolver este caso que está rodeado de obras de arte, que te lleva a visitar de nuevo el Museo del Prado y a mí me hizo también comprar una libreta con el “Perro semihundido” para mis anotaciones. 


El perro semihundido. Francisco de Goya
Mi libreta de rayas con el El perro semihundido

Hay mucho más, hay venganza y determinación en esta historia. Hay corrupción policial, hay periodistas (otro guiño, en este caso a la profesión de la autora). Hay un chico okupa entrañable, Eloy,  que vive en La Dragona, «la casona okupa»el Espacio Social Okupado Autogestionado que el nuevo Ayuntamiento de Madrid ha desalojado hace unos días. Y se aprende mucho de Goya, os lo aseguro.

Hay también una peli recién estrenada que tiene que ver con Goya. No la he visto porque en Badajoz aún no la han proyectado, pero tengo la impresión de que en “El asesino de los caprichos” hay otro Madrid, el de los coleccionistas de arte y gente de otros barrios mas arriba del Manzanares, con otra posición y otros intereses. Estará bien, no lo dudo y no puedo opinar porque no la he visto, pero me quedo con el Madrid de María Ruiz.

Resumiendo, que este chico, don Francisco de Goya y Lucientes ha dado y seguirá dando mucho, mucho juego.

Pilar Otano Cabo
Octubre 2019
Badajoz, España




El sueño de la razón
Berna González Harbour
Editorial Destino
2019
416 páginas

María Ruiz, la comisaria más atípica de la novela negra deberá enfrentarse a un crimen de inspiración artística. Una mujer de ley, fuera del sistema, en búsqueda de la verdad.

Berna G Harbour es escritora de novela negra y periodista. Según Paco Camarasa, una de los "9 novísimos" de la literatura negrocriminal española. Actualmente subdirectora del diario El País.