lunes, 22 de octubre de 2018

Cuando encuentras a Georges Brassens en una autopista


Área de descanso muy literaria en las autopistas francesas…
J'ai rendez-vous avec vous...

Hoy es 22 de octubre y justo hoy cumpliría Georges Brassens 97 años. Y me he acordado de cuando este verano lo encontramos en una autopista francesa. 

Brassens mirando a Sète.
Y no podía faltar un gato...
 Fue toda una sorpresa porque habíamos parado de casualidad en un área de servicio camino de Suiza. Era la de Loupian, en la región de Languedoc, entre Béziers y Sète, la Sète donde nació y donde descansa desde que el maldito cáncer se lo llevó por delante con tan solo 60 años.

Una sorpresa y un regalo porque pudimos disfrutar de todo un paseo poético, caminos con páginas gigantes de hierro con fragmentos de sus poemas; planchas con personajes y escenas del mundo de Georges Brassens

Brassens en la Autopista A-9 de Francia
Georges Brassens, Sète (1921-1961)
Poemas bien escogidos de G. Brassens
Algunos buenos poemas






















Buen homenaje y excelente pretexto para estirar las piernas y expandir la mente en medio del montón de kilómetros que traíamos encima. Tampoco estuvo mal para compensar el palo que las autopistas francesas dan al bolsillo del viajero. 


















Mientras escribo esto, me acompaña un grupo sevillano que en 2011 hizo un homenaje muy curioso a la música de Brassens. Se llaman L.M.R. (La Mala Reputación) y mezclan la música de Brassens con el ritmo de Django Reinhardt, con su guitarra manouche y todo. 

El disco se llama “Cuando Georges encontró a Django”. Estuvieron por mi tierra entonces, en el Gran Teatro de Cáceres, pero no sé si siguen tocando.  


Grupo sevillano L.M.R.
Grupo sevillano. Homenaje a G. Brassens en 2011

“Cuando Georges encontró a Django” en SPOTIFY




Pero siempre me gusta revisar los vinilos de mi súper cesta, donde encuentro "La mauvaise réputation" de 1971. Este Brassens era un auténtico mago de la palabra. 





Badajoz, 22 de octubre de 2018

domingo, 14 de octubre de 2018

Costa Rica: el compromiso de la Universidad con la comunidad

Costa Rica es un país muy interesante. Lo hemos podido comprobar en nuestra visita este verano. Ya sabíamos que la naturaleza allí era espectacular y desde luego que lo hemos acreditado. Cuidan con mimo al turista y le ofrecen infinitas opciones respetuosas con el medio ambiente. ¡Bravo!


Sede deOccidente de la Universidad de Costa rica (UCR) en San Ramón de Alajuela


Pero no sólo la naturaleza, Costa Rica nos ha parecido especial por otro montón de cosas, como lo de que no tienen ejército, que ya es… Pero voy a contar un único detalle que dice mucho del país. Va de la universidad, de la formación de sus estudiantes y la implicación de los profesores en el progreso del país. 

Estábamos en San Ramón de Alajuela, una de las sedes que la Universidad de Costa Rica (UCR), pública,  tiene por todo el país. Me había refugiado de la lluvia en uno de los edificios. Era un pasillo donde estaban sentadas un montón de personas que por su edad y aspecto no parecían estudiantes. Esperaban junto a una puerta que decía “Consultorios jurídicos”. Me llamó la atención y al preguntar a nuestra amiga lugareña nos contó algo la mar de interesante.

 Esos “consultorios jurídicos” y una “clínica de odontología” que también había en el pasillo son parte de la formación de los estudiantes en la universidad. Es el Trabajo Comunal Universitario (TCU) que consiste en nada menos que 300 horas de alguna “actividad de acción social que vincula a grupos y comunidades vulnerables con la población estudiantil que cursa un plan de estudios en la Universidad de Costa Rica, cuyo propósito es contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita”.

El catálogo de proyectos es enorme. Abarca un montón de temáticas: salud, desarrollo ambiental sostenible, derechos humanos, artes, tradiciones, desarrollo comunitario... Aquí está el catálogo completo.



Sede de Occidente en San José de Alajuela Universidad de Costa Rica


Es obligatorio para todos los estudiantes cuando han completado la mitad de sus estudios universitarios. Y los profesores, junto a sus horas de docencia e investigación, deben tener algún proyecto de trabajo comunal en el que participen sus alumnos. ¿No es genial?

Imagino que cuando salgan de la universidad, esos estudiantes tendrán un buen conocimiento de la realidad del país, no tendrán esos aires de superioridad que a veces vemos en los universitarios y no habrá dudas acerca de su nivel de compromiso con la comunidad. ¡Así se progresa! Buen futuro a Costa Rica.

Badajoz, octubre de 2018





martes, 2 de octubre de 2018

50 años de la matanza de Tlatelolco


Aprendo mucho en nuestros viajes y aprendí un montón nuestro viaje a México de hace un par de años. Reconozco mi ignorancia de entonces con respecto a estos sucesos que traigo hoy aquí, lo que me llevó a buscar lecturas que me explicaran qué había pasado en la Plaza de las Tres Culturas el 2 de octubre de 1968.




Hoy es precisamente 2 de octubre, pero de 2018 y hace 50 años que la Plaza de Tlatelolco, en Ciudad de México, vivió una terrible matanza de estudiantes. Aquella tarde se estaba celebrando un mitin del movimiento estudiantil, férreamente vigilados por los soldados. No era el mayo francés, pero aquí era evidente la disconformidad de los estudiantes con la situación política del país. Hacía varios meses que dicho movimiento estudiantil estaba tomando una fuerza tal que había puesto nervioso al gobierno con la cercanía de los Juegos Olímpicos a celebrar en el país. La respuesta fue de tal brutalidad y desproporción que no es fácil referirlo en estas pocas líneas. 


Además del ejército llegaron a intervenir en la represión organizaciones paramilitares. Se supo años mas tarde  que el Operativo Galeana era un rebujo de ejército y policía a los que se les añadió un grupo sin uniforme a los que se llamó los del “guante blanco” (Batallón Olimpia) por llevar en su mano izquierda un guante o pañuelo blanco para identificarse al estar mezclados con los estudiantes. Tuvo que ser un horror. Nadie ha pagado aún por ello.


He encontrado una página web muy curiosa que se llama a50del68 que quieren ser un “homenaje al movimiento estudiantil de 1968 basado en información histórica”. Es como si en aquellos momento hubiera habido Twitter o Facebook y todo lo sucedido hubiera sido compartido. Es muy interesante. Su cuenta de Twitter es a50del68 La historia que nos une.


Estas fueron algunas de mis lecturas:

La primera lectura que hice fue “La noche de Tlatelolco”  de Elena Poniatowska.




Roberto Bolaño toca el asunto en “Los detectives salvajes” y esconde a la protagonista de Amuleto (1999) en los baños de la Facultad de Filosofía y Letras durante la ocupación de la Ciudad Universitaria por la policía en 1968. 



He visto un par de documentales  muy interesantes:

Tlatelolco: las claves de la masacre (2002). CanalSeisdeJulio



El grito (1968). Director: Leonardo López Aretche



Aun no las he visto, pero entre muchas que hay tengo esta peli pendiente:

"Rojo Amanecer" (1989) Jorge Fons


    Narra los sucesos de la Matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968. Edificio Chihuahua, en Tlatelolco, Ciudad de México. Son los días de mayor efervescencia del movimiento estudiantil del 68. La mañana del 2 de octubre una familia de clase media se prepara para un día normal. Al transcurrir las horas, la familia se verá atrapada en medio de la represión política más sangrienta del México moderno.

Hay miles de escritos que tratan de desentrañar lo sucedido. Poemas de José Emilio Pacheco, Rosario Castellanos o Jaime Sabines... La lista es interminable, así que para resumir, lo mejor la música y así hice mi mini lista de Spotify del "2 de Octubre" (las hay de todos los estilos):

  • Corrido del 2 de octubre, Oscar Chavez
  • No se olvida, Fernando Delgadillo
  • 2 de octubre, Los Nakos
  • 2 de octubre, Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio
  • Tlatelolco 68, Banda Bostik
  • Tlatelolco 68, Jaime Sabines

Es indudable que estos acontecimientos dejaron una huella muy profunda en la memoria colectiva de la ciudad...

Badajoz, 2 de octubre de 2018, a 50 del 68


domingo, 23 de septiembre de 2018

¿Cuándo ha sido la última vez que ha pasado tres días sin ver un coche?



Esta es la pregunta clave que se hacen en Tortuguero, uno de los numerosos Parques Nacionales de Costa Rica, en la costa norte del Caribe. Y es lo que un lugareño me dijo cuando pregunté acerca de una campaña que había visto por la calles de Tortuguero pueblo:


No a la calle pública (#noalacalle)

Para acceder al Parque Nacional de Tortuguero es necesario tomar una de las barcas que que tienen su salida en La Fortuna. Turistas con nuestras maletas, o cualquiera cosa necesaria en la zona, llegamos a los hoteles a través de una serie de impresionantes canales. Son 45 minutos de viaje durante los cuales fuimos acompañados todo el rato por el asombro y el montón de animales que después tendríamos tan a mano alrededor del hotel.





Lo tienen claro por allí. Es otra forma de encarar su futuro mediante un turismo sostenible, donde combinan muy bien “la conservación de la biodiversidad con el desarrollo social y económico de las comunidades”



La playa de Tortuguero  es un lugar de anidación de varios tipos de tortuga. Tuvimos la ocasión de asistir a la nocturna y laboriosa tarea de desovar de una tortuga verde. Ha sido una de las experiencias más emocionantes a las que he asistido nunca. Y es necesario reconocer el esfuerzo que los chicos de ASOPROTOMA del Caribe realizan con una serie de guías y rastreadores especialistas que controlan tanto el número de personas que acceden a la playa como que no se desmanden. De noche, los "rastreadores" buscan las tortugas e indican la ubicación de ellas a los guías esperando con sus grupos de visitantes en lugares designados, afuera de la playa". De esa manera, fuimos testigos respetuosos, sin linternas ni cámara de fotos, de como una de las tortugas verde subió a la playa, puso sus huevos y volvió exhausta al mar!!!



Playa de Tortuguero


Esta es la atracción estrella de la zona, pero hay más: los paseos por los canales, la abundancia de vegetación, los animales tan distintos de los de mi tierra y toda una lista de actividades que la Asociación de Guías de Tortuguero ASOPROTUR te ofrece junto al muelle principal.  Además del sencillo pueblo donde en su única calle venden la artesanía del lugar, hay un montón de pequeños hoteles y  los niños corretean con sus bicis.  



Allí, la gente parece feliz. Por eso no quieren la calle, esa carretera contra la que llevan luchando 20 años y que cambiaría por completo la forma de vida de la zona. Perderían la magia del lugar, porque para mi fue mágico escuchar de noche una pelea de monos o el sonido del silencio en lugar de las motos, el camión de la basura o los escandalosos que vuelven a casa después de andar de farra por los bares.

Así que me parece bien que digan #noalacalle y por eso he firmado la petición en change.org: “No a la destrucción del Parque Nacional Tortuguero. No a la apertura de la calle pública”.



Tortuguero, la Amazonas de Costa Rica, septiembre de 2018


viernes, 17 de agosto de 2018

De Julio Verne a Walter Mitty


Nuestro especial “Viaje al centro de la tierra”



Habíamos llegado a Arnarstapi (Stapi), como el profesor Lidenbrock, en busca del famoso volcán durmiente, el Snaefells. El profesor de Mineralogía había llegado a caballo con todos su arreos científicos, en compañía de su sobrino Axel y el buen guía islandés Hans, el cazador de eiders!! Traían a sus espaldas muchos días de viaje en una locomotora primero y en un buque de vela después. Lo nuestro había sido más sencillo: avión y furgoneta. Eso sí, un buen montón de kilómetros traíamos también encima después de haber recorrido cada rincón de la isla. 

En la Península de Snæfellsnes

Distancias a distintas ciudades
yendo por el centro de la tierra


Nuestros pertrechos tampoco tenían parecido alguno. Frente al termómetro, manómetro de aire comprimido, cronómetro, brújula, anteojo de noche y dos aparatos de Ruhmkorff del profesor, nosotros íbamos cargados de nuestro iPhone y los prismáticos.



"He aquí el gigante que voy a domar”. En fin, después de cuatro horas de marcha, los caballos se detuvieron, sin mandárselo, a la puerta del presbiterio de Stapi. (p. 77)

Dice Julio Verne que Stapi es un lugarejo compuesto de unas treinta chozas y edificado en plena lava bajo los rayos del sol. Nuestros viajeros se alojaron en casa del rector:
El cuarto de los viandantes, estrecho, sucio e infecto, me pareció el peor del presbiterio, pero no se nos ofrecía otro. (p. 79)
Y efectivamente, Arnarstapi sigue siendo un lugarejo, un pueblo de pescadores que no debe tener ni treinta casas, como la mayoría de poblaciones de Islandia. Ahora que no nos alojamos en una de esas chozas de la que se habla en “Viaje al centro de la tierra, lo nuestro era una preciosa cabaña a los pies del volcán, y quien nos recibió en el hotel no fue el rector herrando un caballo, sino un grupo de jovencitos en la recepción/cafetería, que era un lugar bien monino. 


Nuestra cabaña a los pies del volcán.

Y no pudimos domar al gigante, ni siquiera pudimos verlo entero porque la niebla nos jugó esa mala pasada. Pero no importó demasiado, el lugar era impresionante. Islandia es así, cuando piensas que no puedes encontrar algo más bello que lo que ya has visto, zas, te topas con algo que lo supera. Y aquí estábamos en el Arnarstapi desde el que  aquel trío de locos entraron al "Viaje al centro de la tierra”.


¿Quien se anima a bajar...?

Pero como no teníamos demasiado interés en entrar en ese agujero que había junto a la cabaña, ni en llegar a ningún centro de la tierra, decidimos explorar la costa. Resultó un paseo impresionante por el sendero que une Arnarstapi con Hellnar. Eso si, había que ir con un ojo puesto en las impresionantes vistas al mar con sus  artísticas formaciones rocosas y el otro en el camino para no tropezar con algún picacho de esas rocas volcánicas, tan bonitas, pero tan traicioneras a veces. 

Y como el camino tenía tantos recovecos, después de descansar en una playa bien chula (no habíamos llegado al Stromboli, no hace falta mencionarlo...), decidimos volver andando por la carretera, al más puro estilo Walter Mitty, sin monopatín, claro.



Por carreteras islandesas a lo Walter Mitty.
Un Walter Mitty sin monopatín... y lloviendo!

Me levanté, y, gracias a la gran precisión de sus indicaciones, di con el atlas enseguida. Lo abrió mi tío y dijo:
- He aquí, uno de los mejores mapas de Islandia, el de Handerson, y creo que nos va a resolver todas las dificultades.
Yo me incliné sobre el mapa.
- Fíjate en esta isla llena toda de volcanes -me dijo el profesor-, y observa que todos llevan el nombre de Yocul, palabra que significa en islandés "glaciar". Debido a la elevada latitud que ocupa Islandia, la mayoría de las erupciones se verifican a través de las capas de hielo, siendo ésta la causa de que se aplique el nombre de Yocul a todos los montes ignívomos de la isla.
- Conforme -respondí yo-. Pero ¿qué significa Sneffels?
Creí que a esta pregunta no sabría qué responderme mi tío; pero me equivoqué, pues me dijo:
- Sígueme por la costa occidental de la isla. ¿Distingues su capital, Reykiavik? Bien; pues remonta los innumerables fiordos de estas costas escarpadas por el mar, y detente un momento debajo del grado setenta y cinco de latitud. ¿Qué ves?
- Una especie de península parecida a un hueso descarnado y termina en una rótula enorme.
“- La comparación es exacta, muchacha; y ahora, dime, ¿no ves nada sobre esa rótula?”
“- Veo un monte que parece surgir del mar.
- Pues ese es el Sneffels.
- ¿El Sneffels?
- El mismo. Una montaña de cinco mil pies de elevación. Una de las más notables de la isla, y, a buen seguro, la más célebre del mundo entero, si su cráter conduce al centro del Globo.
Julio Verne. “Viaje al centro de la Tierra” página 32

Julio Verne. Viaje al centro de la tierra



 Desde el sendero que une Arnarstapi con Hellnar
 Desde el sendero que une Arnarstapi con Hellnar


Playa de Hellnar.


Pilar Otano Cabo, mayo de 2018