Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de octubre de 2026

La ciencia entró por una puerta de carruajes


CUADERNO DE PUGLIA ● 3


Un encuentro con Vincenzo Schettini


No entramos en aquel patio porque supiéramos que estaba ocurriendo algo importante. Estábamos en Bari, paseando tranquilamente por el Corso Vittorio Emanuele II, la gran avenida que separa Bari Vecchia del Borgo Murattiano, el barrio de amplias calles trazadas en cuadrícula cuya construcción impulsó Joaquín Murat a comienzos del siglo XIX. Lo que llamó nuestra atención fue una de esas antiguas puertas de carruajes que todavía conservan algunos palacios y casas señoriales. La puerta daba acceso a un patio y, dentro, un grupo de personas con cámaras y micrófonos rodeaba a un hombre de llamativos cabellos blancos que hablaba con entusiasmo.

Vincenzo Schettini y su nuevo libro, La scuola che verrà. Riflessioni nell’era del cambiamento.
Vincenzo Schettini en el Teatro Piccinni

Soy un poco cotilla —aunque quizá quede mejor decir curiosa— y me atraen esas pequeñas casualidades que aparecen durante los viajes. Así que nos acercamos, hicimos unas fotografías y seguimos nuestro camino sin saber quién era aquel señor.

Más tarde, la curiosidad continuó trabajando. Busqué su imagen con Google Lens y apareció un nombre: Vincenzo Schettini, profesor de Física, músico y uno de los divulgadores científicos más populares de Italia. Sin pretenderlo, nos habíamos tropezado en Bari con el creador de La fisica che ci piace.

Estaba allí, en el Teatro Piccinni, para inaugurar el curso escolar de Bari y presentar, en primicia nacional, su nuevo libro, La scuola che verrà. Riflessioni nell’era del cambiamento. El encuentro planteaba cómo educar a una generación crecida entre teléfonos móviles, redes sociales e inteligencia artificial, y defendía la necesidad de hablar de educación también fuera de las aulas.


Al día siguiente, la prensa local puso nombre e imágenes a aquella escena inesperada: la Repubblica Bari publicó un vídeo del encuentro de Schettini con estudiantes y profesores en el Teatro Piccinni.


Al conocer el motivo de aquella entrevista, el azar italiano me devolvió inmediatamente a Badajoz. Mientras Schettini llevaba al escenario de un teatro sus reflexiones sobre la enseñanza y convertía la divulgación científica en espectáculo, aquí Lorenzo Blanco trabaja desde hace años, con un entusiasmo difícil de desalentar, por el Museo Extremeño para la Ciencia y la Tecnología para nuestra región.

Nos apasionan los museos de ciencia y todo lo relacionado con la divulgación científica. Quizá porque en ellos la ciencia deja de parecer una materia reservada a especialistas y se convierte en una experiencia al alcance de cualquiera. Un experimento, una antigua máquina, un microscopio o una sencilla pregunta pueden despertar una curiosidad que no entiende de edades. Un buen museo de ciencia no nos recuerda lo poco que sabemos: nos anima a querer saber más. 

Por eso aquel hombre de cabellos blancos con el que nos tropezamos casualmente en Bari no resultó estar tan lejos de nuestros intereses. Schettini en un teatro italiano y Lorenzo Blanco trabajando por un museo en Badajoz parten de una convicción semejante: la ciencia también es cultura y necesita salir de los laboratorios y de las aulas para encontrarse con la gente.

Pilar Otano Cabo

Badajoz, España

Octubre de 2026


martes, 24 de noviembre de 2020

Divulgación científica y poesía en Portugal


Hoy, 24 de noviembre, se celebra en Portugal el Dia Nacional da Cultura Científica. Me parece una idea excepcional. En todas las escuelas se realizan experimentos científicos y exposiciones con los trabajos de grupo que hacen. En las principales ciudades del pais, hay coloquios y sesiones de divulgación científica para despertar en la población el interés por la ciencia.



Esto se celebra desde 1996 y viene a cuento porque tal día como hoy nació un tipo muy especial. En el mundo de la educación se le conoce por su nombre real, Rómulo de Carvalho. Fue profesor de Física y Química en el Liceu Camões y un entusiasta divulgador de la ciencia.


Pero a mí me gusta casi más su otra mitad, la mitad poeta; como poeta fue António Gedeão y adoro su Piedra Filosofal. Son esos versos que te hacen sentir bien y con ganar de vivir. Te hacen pensar que hasta llegar donde estamos muchos hombres y mujeres han hecho grandes cosas…


¡Y qué decir de la maravillosa versión que de este poema hizo Manuel Freire…! No me canso de escucharla. Estos últimos versos me emocionan: son ciencia, sentimiento, lucha y esperanza:


Eles não sabem nem sonham

Que o sonho comanda a vida

E que sempre que um homem sonha

O mundo pula e avança

Como bola colorida

Entre as mãos de uma criança.




Pilar Otano Cabo

Badajoz, 24 de noviembre de 2020

 

viernes, 13 de diciembre de 2019

A la caza de planetas


… en Estremoz

Los sábados, una enorme plaza de Estremoz (Portugal) se llena de fruta y verdura fresca que traen directamente sus productores de los alrededores. Como Estremoz está bastante cerca de de Badajoz (unos 65 kilómetros), muchos de mis vecinos acuden con frecuencia a hacer su compra saludable y de paso echar la mañana. Pero Estremoz es más que el mercado semanal. Un ejemplo es la búsqueda de planetas en el sistema solar a escala tan curioso que tienen montado. 

Esta peculiar “caza de planetas” tiene su punto de partida en la puerta del Convento das Maltesas. Se llama así porque allí vivieron en el siglo XVI unas monjas de la Orden de Malta. Ahora no hay monjas, pero alrededor su claustro manuelino tienen su sede distintas instituciones educativas. En el ala sur, que es a lo que iba, está el interesante Centro de Ciência Viva, un museo activo y pedagógico dedicado a la geología. Y como extensión del museo está el Sistema Solar a Escala. 


El Sol, en la puerta del Centro de Ciência Viva
El Sol, en la puerta del Centro de Ciência Viva


El sol está colocado en la puerta del museo. Los cuatro primeros planetas están en la ciudad y el resto en distintas localidades del concejo hasta llegar a Plutón que lo tienen  en Évoramonte. Esa es la cuenta que se echaron para calcular la escala, que el planeta más alejado estuviera en el pueblo del concejo mas alejado de Estremoz. Yo no sé echar esa cuenta, pero a ellos les salió que para eso son científicos. 

La Tierra, en Estremoz
Largo Dos Dragões de Olivença

Nosotros pasamos un buen rato buscando esos enormes postes azules en los que están representados Mercurio, Venus, la Tierra, Marte… Completa la información en cada uno de ellos el homenaje que se hace a un grupo de científicos que han ayudado a comprender el mundo un poco mejor. Allí están Einstein, Galilei, Newton, Kepler, Gauss, … y otros pocos más. 






Interesante excursión para un fin semana con los peques, o los profes de los coles con sus alumnos. Iniciativas como ésta, sacando la ciencia a la calle, ayudan a todos, niños y grandes, a comprender mejor el mundo en que vivimos. Y hacernos una idea de cuán pequeños somos. Además de ser una buena excusa para conocer esos pequeños pueblitos que la autovía a Lisboa ha dejado fuera de ruta. 




Neptuno está en São Bento do Cortiço



Pilar Otano Cabo
Badajoz (España)
diciembre de 2019




martes, 6 de agosto de 2019

Mi ADN en Dublin


…en el Arca de las Imperfecciones

El Trinity College, la mas antigua universidad de Irlanda, además de acoger la joya que es el Libro de Kells, a miles de estudiantes y actividades sin cuento, tiene un museo de la ciencia, la Science Gallery. No es el único, hay otros en Dublín. Los museos de ciencias son una apuesta lúdica, cultural y de aprendizaje que encontramos en numerosas ciudades.


Trinity College Science Gallery Dublin

La Science Gallery Dublin es pequeño, pero bastante peculiar. Forma parte de una red de centros, Science Gallery International, en la que distintas universidades pretenden fomentar la creatividad en el gran público, al tiempo que nos hacer descubrir la conexión entre ciencia y arte. De hecho, su intención es reunir ciencia, arte, tecnología y diseño para enganchar al personal más joven.


Why do you humans strive for perfection?
Explorando la búsqueda de la perfección

Artistas, científicos e investigadores colaboran en las exposiciones, que suelen ser temporales y circulan por las universidades que están vinculadas al proyecto. La de Dublín, la de la Trinity, fue la fundadora de esta historia y ahí es donde yo he dejado my ADN…

Ilustración de Eoin Ryan para Perfection

He dicho arte y ciencia, pero también la filosofía tiene mucho que decir en todo esto. El Arca de las Imperfecciones tiene un poco de todo. El planteamiento es el siguiente:

Imagina que llega un día en que el ser humano logre la perfección. ¡Qué aburrido! Pero ¿y si en ese momento quieres recuperar algún defectito que echas de menos? Una de esas imperfecciones que te daban vidilla… Pues para eso está este Arca de las Imperfecciones. 


¿En que consiste?

Ark of Imperfection

Es como el arca de Noé, parece el esqueleto de una ballena, una serie de piezas de madera ensambladas a modo de armazón. Cada una de las cincuenta y cinco piezas tiene unos orificios donde introduces un bastoncillo de algodón previamente impregnado de tu saliva (tipo CSI, vamos). Para completar todo este circo, escribes en una tarjeta ese defectillo a recuperar en ese futuro un tanto incierto (aunque antes alguien va a cotillear lo que hemos escrito, eso seguro…). 

55 piezas forman este Ark of Imperfection


Ark of Imperfection
La oficina de recuperación de defectillos


Es un proyecto de Mauricio Toscano, investigador de la Universidad de Melbourne, Australia, y de aquí irá rulando por los demás centros del proyecto. En fin, una tontuna, pero no deja de ser divertido y te hace pensar. Había otro montón de actividades, sobre Inteligencia Artificial, un espejo biométrico la mar de divertido y no sé cuantas cosas más y numeroso público de todas las edades. Una prueba más de lo interesantes que son los museos de la ciencia y de la buena acogida que tienen.



Biometric Mirror
Lucy McRae & Niels Wouters, Australia


Confío en que el Museo de la Ciencia y la Tecnología de Badajoz pueda ser realidad muy pronto, porque molaría. 

Museo de la Ciencia y la Tecnología de Badajoz
Museo de la Ciencia y la Tecnología de Badajoz


Pilar Otano
Badajoz, agosto de 2019


Las tres primeras fotografías pertenecen a @SciGalleryDub. El resto son mías.